Ferrumen (2017) es un breve compilado de aquellas canciones que no hallaron su lugar en los primeros 7 álbumes, las cuales retomé para darles un sonido armonioso entre ellas, ya que originalmente, al ser de distintos álbumes, sonaba dispar. Toda esta labor bajo la idea de que el álbum anterior sería el último que haría, cuestión que resultó no ser cierta.
Ferrumen
Ferrumen (2017) es un breve compilado de aquellas canciones que no hallaron su lugar en los primeros 7 álbumes, las cuales retomé para darles un sonido armonioso entre ellas, ya que originalmente, al ser de distintos álbumes, sonaba dispar. Toda esta labor bajo la idea de que el álbum anterior sería el último que haría, cuestión que resultó no ser cierta.
Phosphenes
Mar
Sínople
Boanerges
Este álbum es el reflejo de algo tan efímero como lo es el enojarse; es capturar ese instante en 12 canciones y poder desahogarse a través de ellas, por medio de la música y del arte, sin mas pretensión que la expresión, como un grito que no pretende agredir sino tan solo existir.
Petrichor
Dejé a un lado las distorsiones y el estruendo para encontrar otra forma de expresión, mas etérea pero mas cercana a la sensación que quería tener y transmitir, similar a la calma de quien queda absorto al olor y al sonido de la lluvia, que arrastra toda la suciedad.
Hábitus
Intenté reflejar ese ambiente de garage, de armar el equipo, afinar y ponerse a tocar a lo bestia, en este disco. No sé si logré, sinceramente. Quizá este álbum sea tan solo un pastiche sin la euforia y la adrenalina que posee la música en vivo, o tal vez estoy romantizando esa etapa y en realidad su producción es excelsa, a comparación de lo raquíticos que nos escuchábamos. No lo se, pero me agrada esta serie de canciones, porque me traen recuerdos y sensaciones de otra vida que tuve, en la que me complicaba de más, aún en las cosas simples.
¡Saludos
desde las trincheras!
Katakritos
Katakritos (2012) fue el primer álbum que grabé. En el hay una mezcla de frustración, melancolía y angustia post-adolecente con una experimentación musical que de algún modo mantuvo coherencia, ya que recuerdo que en esta etapa quería utilizar todos los instrumentos, efectos y pluggins que me ofrecía Logic Pro (el programa en el que grabó mis canciones) de manera indiscriminada.
Quizá la limitante de ser neófito en los asuntos de la grabación y edición de audio fue lo que definió el sonido lúgubre y brumoso del disco, por no decir que en realidad se le notan los remedos y remaches en sus canciones debido a mi falta de experiencia, y que le sobra lo pretencioso, lo cual es bueno, ya que le da cierto dejo de inexperiencia, pero a la vez frescura y hasta inclusive, se le nota la ambición.
El Tracklist es el siguiente:
1. El Hombre Que Siempre Soñé
2. Y Seguimos insistiendo
3. Sobre Disolverse
4. Esquizofrenia
5. Pecador
6. Geometric Style
7. Ruido
8. Luna Azul
9. Eterna
10. Falsas Sensaciones
¡Saludos Cordiales!
Brassica EP
Kharthes IV: 30 vueltas al sol
Es como el aturdimiento minutos después de un golpe seco y directo al rostro. Ya pasó el dolor, toda la vorágine se ha consumido y ni siquiera los restos han quedado. Como si te levantaras en un lugar que no conoces y poco a poco recordaras como llegaste hasta ahí, pero al mismo tiempo lo olvidases y 360º después estuvieses nuevamente consternado de no conocer aquel lugar. Cierta amnesia consciente, como aquella extraña enfermedad en la cual a pesar de que los ojos sirven perfectamente, la parte justa del cerebro que controla la vista esta parcialmente dañada, lo que resulta en una ceguera vidente. Ver estando ciego, así es como se siente.
Uno ya sabe que llego a la adultez, lo infiere y lo respira. Si la juventud es la conciliación entre anhelos y verdades, el ser adulto implica la confirmación de haber despertado del sueño y que se te escapen los sentidos de las manos, como si fuese arena que se disipa en el viento, y solo queda la áspera realidad, sin insinuaciones melancólicas o el implicado sufrir adolescente. Resignación quizá, a unos le llego antes este sentir, recuerdo que los observaba y parecían muertos en vida. Claro, a comparación de uno que era ingenuo y volátil, aquellos se veían grises. Ahora los comprendo, no es que a uno se le acabe la felicidad, sino que comienza, apenas comienza, a vivir.
Falto de experiencia y habiendo despertado de aquel sueño con demasiada saturación fotográfica, al principio la verdadera vida palidece ante lo anterior. Sin embargo, confío en que pasará el tiempo y me daré cuenta de lo burdo que fue todo, de las exageraciones y lo empalagoso. He de confesar que todavía no llego a esa revelación, pero tampoco anhelo lo anterior entre espasmos de sollozo. Me encuentro en el limbo, entre dos etapas, gris, dejando atras una colorida realidad para entrar a otra, mas tenue pero sin lo vulgar, mas afable pero con frialdad, dándome cuenta que todo formaba parte de una verdad, verdad que no se descalifica ni se desmiente, solamente ya no es, ya no esta en la temporalidad de uno.
Todavía tengo que desintoxicarme de algunas circunstancias y terminar de cerrar ciclos, no por que me hagan daño o me generen hastío, sino por que ya no me caben o ya no me quedan. Debo aligerar la carga para poder aprovechar al máximo este interludio, tomar todo el impulso necesario y afrontarme a lo que viene, ya veré como la libraré para llegar a las 40 vueltas al sol.








