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Karthes VI: Macose

Breves palabras a Burgos Ricalde en su primer cumpleaños pandémico; fue escrito el 5 de octubre de 2020, pero publicado como Khartes hasta ahorita. 

Querida Macose:
Se que son tiempos muy extraños para cumplir 33, con toda la cuestión sobre y debajo de nosotros, literalmente. 

Que consterna y agobia estar encerrados, día tras día ver las mismas paredes, las mismas ventanas y las mismas grietas. Si de por si caer en la monotonía es ya tedioso, estar así a la fuerza y con el motivo de evitar algo tan intangible como peligroso seguramente agrega ansiedad a la situación. Se cuanto extrañas al aire, al sol y al mar, cuanto anhelas respirar con profundidad y sin limitaciones. Perderte dentro de la península y ver las estrellas con la claridad que da el alejarse de la ciudad.

Con todo esto me vienen pensamientos extraños y un tanto melancólicos de sí serán suficientes las palabras, los deseos y los anhelos en este día de tus 33 vueltas al sol. Si bastará para que encuentres el alivio breve, la distracción placentera o siquiera una mueca alegre ante semejante panorama. 

Pero al final, después de tanta cavilación hueca llego a la conclusión más coherente: que te deseo muchas felicidades mi amor, en este día que espero sea tan bonito como para despejar los pensamientos grises tan abundantes de estos tiempos aunque sea momentáneamente, y sobre todo vislumbres el amor de los que pensamos en ti.

Te amo, no lo olvides y no lo olvido aunque a veces me quede absorto ante la obviedad de las acciones que deberían inferirse.


Atte Tu novio que se entrega a lo etéreo de tu persona, J.L.Chuc

Khartes V: Cubrebocas

 

 
 
Estimado:

Te juro que la ultima vez que escribí por aquí de modo exclusivo, no tenía ni la más remota idea de que sufriríamos los embates de un pseudo apocalipsis tan poco compasivo. Que algo tan pequeño lograría condicionar el modo de vida de millones de mis congéneres, de los cuales solamente voy a conocer a unos cuantos y aun así me vuela la cabeza saber que están pasando por algo muy similar a lo mio, en tantísimos aspectos.  

Uno de ellos es el mentado cubre bocas, el pedazo de tela o no se que material que, según hemos comprobado, nos protege del pequeño ser mortal que asola la conciencia y existencia humana.

No recuerdo con claridad las veces que lo use antes de todo esto. Según yo, solamente por curiosidad cuando tenía 5 o 6 años, en el consultorio de alguna de mis tías que son dentistas, después de que la impertinente niñez me hiciera preguntar que era esa cosa que traían en la boca cada que me revisaban los dientes. Con todo el cariño del mundo, alguna de las dos me explicó que se trataba de un cubre bocas, que se lo ponían para algo que a esa edad sencillamente no entendí y me dieron uno para que me lo pusiera y pudiera saber como se siente. Nada especial realmente, no surgió en ese instante ni un pequeño detalle que nos diera la pista sobre su futura omnipresencia. Nadie, ni mis tías las dentistas se imaginaban que cargarían con el por 2 años.

Ahora lo traemos porque si, porque se debe, para salvarnos, para evitar el contagio. Para tratar de contener y detener esta cosa que se ha vuelto un lastre. Se de algún modo que los 30 no deberían ser así, con miedo, con tanta restricciones. Pero es solo inferencia, tan solo una ilusión. Las cosas son como son y están donde deben estar, me debo resignar a eso. No quiero imaginar lo terrible que ha de ser para los niños, no tengo idea si sospecharan que la niñez no se trataba de un día perder contacto con tus amigos y amigas para encerrarte y solo verlos a través de lo plano de una pantalla. No debería ser así, de verdad que no debería. 

Quiero pensar que el cubre bocas es algo temporal, lo suficiente para que no cale en el psique de la humanidad. Sólo tengo una prueba etérea que respalda mi aseveración: no hemos soñado con ellos. Nadie. Ninguno. Quizá estoy siendo muy pretensioso al generalizar de tal forma, pero me estoy basando en lo que dice la historia. Muchos de nuestros abuelos, en mayor o menor cantidad, y dependiendo del contexto social en el que se encontraban, soñaban en blanco y negro gracias a la televisión. Y sabemos bien el enorme impacto que tuvo la caja esa por demasiados años.

Tan solo queda la resignación y el casi alivio de saber que poco a poco esto se esta acabando. Algún día, no muy lejano, nos podremos reunir sin que se requiera ese mal benigno, o ese horrible bendición. Nos sirvió, fue muy útil y le agradecemos, pero tendremos que dejarlo ir, por nuestro bien después de que hizo tanto bien. Se que estaré paranoico un tiempo, y que en lugares muy aglomerados lo usaré, como los chinos y los japoneses que veíamos en las noticias, mucho antes de que todo esto sucediera. Que cuando tenga gripa o sepa de alguien con síntomas me lo voy a poner inevitablemente, porque antes de que todo esto sucediera, yo a fuerzas era el siguiente en enfermarse si alguien ya lo estaba. Con el cubre bocas pasaría menos, mucho menos. Según entiendo, incluso varias gripas se extinguieron en el último año, gracias al bendito cubre bocas, que les privó de acceso a nuestro sistema. 

Kharthes IV: 30 vueltas al sol

Primer plano de mi senectud por Eli

Se siente muy diferente haber llegado a esta edad. Uno que tenía ciertas expectativas y al final resultan inexistentes. Trato de explicarlo y justificarme con que solamente he sido niño y joven, por lo que no se mas de la vida y de como reaccionar y actuar ante ella. Por supuesto, es una falacia, pues nadie en este mundo tiene la experiencia mayor que la edad y aun así han llegado hasta donde han querido, por pura voluntad y mano de obra.
Es como el aturdimiento minutos después de un golpe seco y directo al rostro. Ya pasó el dolor, toda la vorágine se ha consumido y ni siquiera los restos han quedado. Como si te levantaras en un lugar que no conoces y poco a poco recordaras como llegaste hasta ahí, pero al mismo tiempo lo olvidases y 360º después estuvieses nuevamente consternado de no conocer aquel lugar. Cierta amnesia consciente, como aquella extraña enfermedad en la cual a pesar de que los ojos sirven perfectamente, la parte justa del cerebro que controla la vista esta parcialmente dañada, lo que resulta en una ceguera vidente. Ver estando ciego, así es como se siente.
Uno ya sabe que llego a la adultez, lo infiere y lo respira. Si la juventud es la conciliación entre anhelos y verdades, el ser adulto implica la confirmación de haber despertado del sueño y que se te escapen los sentidos de las manos, como si fuese arena que se disipa en el viento, y solo queda la áspera realidad, sin insinuaciones melancólicas o el implicado sufrir adolescente. Resignación quizá, a unos le llego antes este sentir, recuerdo que los observaba y parecían muertos en vida. Claro, a comparación de uno que era ingenuo y volátil, aquellos se veían grises. Ahora los comprendo, no es que a uno se le acabe la felicidad, sino que comienza, apenas comienza, a vivir.
Falto de experiencia y habiendo despertado de aquel sueño con demasiada saturación fotográfica, al principio la verdadera vida palidece ante lo anterior. Sin embargo, confío en que pasará el tiempo y me daré cuenta de lo burdo que fue todo, de las exageraciones y lo empalagoso. He de confesar que todavía no llego a esa revelación, pero tampoco anhelo lo anterior entre espasmos de sollozo. Me encuentro en el limbo, entre dos etapas, gris, dejando atras una colorida realidad para entrar a otra, mas tenue pero sin lo vulgar, mas afable pero con frialdad, dándome cuenta que todo formaba parte de una verdad, verdad que no se descalifica ni se desmiente, solamente ya no es, ya no esta en la temporalidad de uno.
Todavía tengo que desintoxicarme de algunas circunstancias y terminar de cerrar ciclos, no por que me hagan daño o me generen hastío, sino por que ya no me caben o ya no me quedan. Debo aligerar la carga para poder aprovechar al máximo este interludio, tomar todo el impulso necesario y afrontarme a lo que viene, ya veré como la libraré para llegar a las 40 vueltas al sol.

Kharthes III: Y los fantasmas se ahogaran


Querida mía, o los restos de lo que fue: 

La sal del mar al respirarla refresca tanto los pulmones que las memorias florecen y las canciones brotan de todos los rincones del corazón. Aquí, en medio de la nada volví a estar, una vez más, perdido de voluntad.
De los recuerdos que me vienen son los de los años, cuando el estado ideal arrullaba mi mente y me mostraba cosas que hoy el destino me ha ocultado. Quizá la grieta se abrió, quizá...
Te recuerdo vagamente, pues la distancia y el tiempo no tienen compasión y ahora solo camino, esperando cumplir la misión que Euterpe me ha encomendado y después de ello nada, pues de la nada vine y en la nada moriré.
Anhelo de pensamientos y sensaciones, mientras la lluvia da el ritmo de la cadencia con las gotas que golpean el cristal que se ha empañado. Al final el petricor me conforta falsamente, pues se irá como los segundos de estos minutos.
Si el camino a la gloria es este, déjame comentarte que es un camino muy jodido, eso o me equivoqué al nacer, al dar mi primer respiro y todo lo demás. Todavía hay un resplandor que anhela lo primero, aunque los días y los meses y los años lo están asfixiando, he de admitir.
Recuerdo levantarme en el mayab tan ilusionado que hoy me ruboriza saber que vivía de anhelos e ilusiones, sin conciliar con las realidades. Supongo que debía de ser tan brusco y horrible como fue para darme cuenta, pues la terquedad hace que busque murmullos en el mar, ahí donde la sal refresca los pulmones y los fantasmas se ahogarán.
Sin más que decir, a excepción de obviedades que no tienen mérito, el último aliento avanza volátil entre las olas.

Kharthes II: Biografía de contrastes (hasta este momento)

Para ti, querido propio:

Nací un 10 de febrero, aunque por un error humano y burocrático oficialmente mi cumpleaños es el 20 de febrero. Considerando la fecha de mi nacimiento se supone soy de los 80’s y sin embargo los 90’s serán por siempre mi infancia, aquella en la que Cancún, mi lugar de origen, era una pequeña ciudad soleada y tranquila a las orillas del mar, antes de que la corrupción, los narcos y los springbreakers vinieran a cambiarlo todo.
 De niño quería ser paleontólogo y perderme en el desierto, buscando huesos de algún ser muerto hace demasiado tiempo, hasta que un día se me ocurrió hacer un acorde en la vieja guitarra arrumbada en el closet de mi antiguo hogar. Desde entonces la música y sus vibraciones se me metieron hasta el tuétano. Iba a estudiarla, a comprenderla desde sus fundamentos y desarrollar mi vida para ella, pero se atravesó la carrera de Comunicación Social y ya no fui músico por definición académica.
Tuve que salir de mi casa y mudarme a Mérida por unos largos 8 años, de los cuales hay cosas que no recuerdo y otras que no quiero recordar. Me metí a la universidad pensando que la prioridad de mi vida laboral iban a ser los medios audiovisuales, mas mi pasión termino convirtiendo los conocimientos que adquirí en solamente herramientas para sobrevivir, pues fue finalmente el sonido el que me convenció, la música en particular, el audio en lo general, por lo que acorde a ello decidí estudiar la maestría en Diseño de Audio. Una vez mas, me cambié de lugar para radicar en la Ciudad de México, que cuando llegue todavía era el Distrito Federal.
Si bien me encontraba en el estado ideal nuevamente la contradicción de mi destino hizo que me deconstruyera en la ciudad que mas me gustó, dejando atras todo lo que otrora valoraba con todo mi ser y una vez mas, cual hijo prodigo, me encuentro en las vísperas de mi retorno hacia el caribe.
Como verán mi vida esta definida por los constantes cambios y la inestabilidad. Afortunadamente ello no sucede con mi música, pues aunque se encuentra en evolución desde mis púberes 15 años, se ha mantenido constante, a pesar del tiempo, las circunstancias y las muchas personas que han estado yendo y viniendo durante estos 6 lustros de mi existencia.

Kharthes I: 10


Querido mio:

Hace 10 años se me ocurrió crearte, en un mundo diferente durante alguna otra vida que tuve. Eran tiempos muy distintos, sin la inmediatez de hoy y sin haber perdido la inocencia que ello conllevaba. Ahora es tan fácil darse cuenta de tantas cosas, que en ocasiones me abruma saber de los errores y los motivos que me llevaron a ellos, sin embargo me mantengo agradecido por todos esos momentos y por todos esos detalles durante los últimos 10 años de mi existencia.
Deje atras anhelos, ilusiones y amores que te juro pensé me quedaría con ellos el resto de mi vida, ya veo que quizá nunca me pertenecieron, que solo los tuve por lo circunstancial de la ocasión, pero apenas, y reitero, lo logro vislumbrar, mas no lo comprendo; lo acepto mas no me conforta. Quizá en el porvenir encuentre la lógica y la consideración, pero no ahora, no quiero y no puedo, y aun así seguiré caminando, pues las razones y las circunstancias no conocen sobre la compasión.
De lo que quedó no puedo mas que agradecer al destino y a la fortuna, supongo. La música, como siempre, amante inmortal en un ínfimo momento. Ya era exagerado mi amor por ella cuando te creé, querido mío, imagínate lo que es para mi hoy.
Te cuento que no hace mucho deje de ser y con demasía, no me identificaba y mucho menos me hallaba en la carcaza cobriza que literalmente cubre mis interiores. Busque y busque, mas no hallé fácilmente el significado, la definición de este tu bienintencionado remitente. Hasta que en la profundidad encontré el origen del sonido, la vibración original que me dio motivo para seguir. Y desde entonces me quiero, lo cual es muy importante, pues sin ello lo mas aterrador que puede pasar es quedarnos a solas con nuestros pensamientos, y peor aun, que es lo mas cierto, la mas completa y sincera verdad es que estamos solos por siempre. Nadie mas, sin importar la pasión que despierte o el cariño que invoque, sabe ni sabrá de los monstruos del interior.
Veo las primeras publicaciones de tu existir y curiosamente noto mucha inocencia, quizá demasiado tosca para mis cogniciones de hoy en día, pero nunca, o casi nunca, volatil, lo cual me alegra y hasta absurdamente me enorgullece, pues eres tu, querido mío, testigo de la fidelidad hacia mis convicciones. Por supuesto, hace 10 años apenas eran el esbozo de lo que actualmente son, sin embargo tienen mucho mérito al ser la base de lo que hoy por hoy me mueve y me motiva.
Que si ya no te frecuento como solía hacerlo es meramente mi culpa, pues tu tienes lo suficiente para reflejar mis pensamientos, una bonita interfaz con las herramientas funcionales y adecuadas para ello. Quisiera hecharle la culpa a la sociedad, que me obliga a tener un bienestar material, pues muy a mi pesar hay cuestiones que no puedo evitar al ser miembro de esta manía que me trae de un lado a otro con tal de tener que comer y donde dormir. Pero lo cierto es que ahora no tengo tanto que escribir en tu mar de pixeles pues me he descubierto en una situación que jamas se me ocurrió estar: en el control de mi vida. Ya no soy aquel púber que desahogaba sus ideas etéreas en la vastedad del internet, si no que ahora decido, en un proceso interior que ha moldeado poco a poco la madurez, que reflejar y que no confesar ante lo que potencialmente pudiera registrarse para siempre. Por cierto, hablando de madurez, es tan extraño que antes me diera miedo depender de mi y ahora me da ansiedad encontrarme fuera de mis manos. Quiero pensar en la posibilidad de que tambien tu aprendiste a tener la paciencia de una piedra al tener que esperar que se me ocurriera algún día escribir en tus digitales paginas algún pensamiento redentor de lo que sea que me haya pasado durante el día. Obviamente no, pero ello no me quita el derecho a imaginármelo.
Sin mas que decir, espero contrastar dentro de diez años todo esto que ya escribí con lo que habré de plasmar en una entrada tuya, querido mío, cuando tanto tu como yo seamos ya otra cosa, espero yo para bien.

Felices 10 años, Blog Querido
Atte. J.L.Chuc

Discos


Hace algunos días me preguntaba que haría si se cancelara mi cuenta de Spotify. Supuse que entraría en estrés al no poder desconectarme por un rato de la realidad entre los lares de la melodía, armonía y ritmo, que tendría que bajar nuevamente no se que tantos gigas de solamente la música que me parece indispensable y que no podría descubrir novedades y/o antigüedades de una forma rápida y fácilmente accesible, todo esto si me faltara el querido streaming.
Este efímero pero "profundo" pensamiento me hizo reflexionar en que hace unos cuantos años no hubiera pasado por mi cabeza nada de ello, pues si bien la inmensa mayoría de la música que consumí siempre fue en formato MP3, si llegué a comprar algo tan tangible como lo fueron los CDs. Estos no desaparecían al dejar de pagar algo, o al no tener internet. Estaban ahí y podían durar años si les tenias el correcto cuidado. No fueron muchos los que compré, y "compré" es un decir ya que en ese entonces, por lo menos para los primeros que tuve, no tenia poder adquisitivo y eran mis padres los que hacían la transacción.
Recuerdo que antes de mi primer CD (mío mío de mi) solía escuchar la colección de música clásica de mi padre. Tenía en su estante como 50 Cds de compositores tales como Beethoven, Bach, Mozart, Chopin, Liszt, Debussy, etc.. Me los chute toditos, recuerdo pasar las tardes después de la escuela con mi walkman skip-free (ósea que evitaba los saltos de audio aunque movieras el aparato) perdido entre no se que tantas sinfonías y movimientos musicales. Era una buena época preadolescente.
Ya después llegaría el rock y sus distorsiones agridulces. El primer CD que tuve, ahora si "mío de mi" fue, como no podría ser de otra manera, uno pirata. "Gorillaz" de Gorillaz, su primer álbum homónimo. Verán que fue la sensación entre los adolescentes y pubertos de esa época, pues sus dibujos llamaban la atención. Recuerdo que me lo compraron mis padres a diez pesos en el aquel entonces Distrito Federal y pasaba las noches y los tramos de carretera escuchándolo, pues ese viaje fue en carro, con la familia de mi padre hospedados en la casa de la familia de mi madre, visitando algunas partes de la república en el tramo. Evidentemente me trae muy buenos recuerdos ese disco y creo yo fue el origen de lo agridulce que son mis composiciones en general. Mas tarde tambien tuve de Gorillaz el "G-Sides" que escuchaba en mis primeras desveladas de verano, subiendo al techo de mi casa para ver el amanecer con "12D3" de fondo, después me iba a dormir y despertaba hasta la una de la tarde.
"1" de The Beatles fue el segundo CD que tuve, recuerdo que estábamos mi padre y yo sorprendidos de que los Beatles siguieran siendo populares y que 20 canciones cupieran en un solo CD (que tiempos caray). Tambien recuerdo que me lo compró en un Wal-Mart como a la 1 de la mañana; mi familia y Cancún en general suelen dormir hasta tarde. De igual forma tuve el "The Beatles" A.K.A el White Album el cual estaba en una barata de la Comercial Mexicana con toda la discografía de los Fab Four y "The Beatles 1967 - 1970" que me lo regalaron en algún cumpleaños. Gracias a estos discos agarré el buen gusto y no me perdí en la basura mainstream que salía por MTV, sino que me fui por los bien aventurados caminos del rock clásico, ya que después de mi fanatismo por los escarabajos siguió el de por la Reina, por Queen.
Un tío me presto durante algún tiempo los "Greatest Hits" de Queen, los tres álbumes. Recuerdo que el primero no tenía tracklist por lo que le invente los nombres a las canciones mediante lo que oía en ellas, siendo "Bicycle" la mas acertada y volándome la barda con "Bohemian Rhapsody" poniéndole "Galileo Blue". En otra barata de la Comercial Mexicana pero esta vez con la discografía de Queen (Que buenos gustos de la Comer por cierto, ¡Hubo hasta una de Pink Floyd!) me compraron el "Jazz", el cual tuve que escogerlo y dejar atras el Queen II, ya que por la portada pensaba que era la música del DVD de Greatest Hits que yo tenia. Por ese entonces yo ya empezaba a armar mi colección de música en MP3 para mi iPod, por lo que mas que escuchar esos CDs, los copiaba en mi compu y los metía al aparato.
El mismo tío que me presto los CDs de Queen me regalo "Toxicity" de System of a Down porque para el solo era ruido y mas ruido, y aunque lo contradecía en ese entonces, en el fondo le daba toda la razón. Nunca fui el típico adolescente violento y contestatario, y realmente de ese CD me gustaron los tres singles, nunca estuve frustrado con mi situación adolescente, solo melancólico. Quizá por eso no me gusto la música mainstream de mi generación y es que aunque en ese entonces estuvieran en su cumbre joyas como Radiohead o Arcade Fire, en México y sin el internet dominando el consumo musical, era difícil que llegaran a mis oídos.
Tambien tuve el "Live at Leeds" de The Who, el mejor disco en vivo de la humana humanidad pero que por su culpa tuve la idea de mezclar mi discografía con el bajo a la izquierda y la guitarra a la derecha, cosa que actualmente estoy corrigiendo. De igual manera llego a mis manos "Love" de nuevamente The Beatles, del cual amé sus mezclas e ingeniosas formas de meter diversos extractos musicales de la discografía de los Beatles entre las canciones que utilizaron para el espectáculo del Cirque du Soleil. Infortunadamente estos dos discos se los presté a un pelmaso que conocí y me los termino rayando de manera tan horrible que hasta parecía adrede. La justa realidad era que simplemente era un pelmaso y probablemente ni se dio cuenta de ello. Toxicity y 1 se los quedo un tipo que iba a la prepa conmigo, después me dijeron de su fama de ratero, ya muy tarde como para recuperar esos CDs.
"Tiempo Transcurrido" de Cafe Tacvba fue el primer disco en español que medio tuve, pues me lo presto una tía por unos días. Con ese disco me hice fan de los Tacvbos y aprendí que se puede expresar líricamente lo que uno quiera en español, ya que por esos entonces me hacia de la idea de que no, al tener únicamente como referente musical en español al Pop barato de la radio y MTV. Fueron los de Satélite los que me impulsaron a escribir en español, ya que créanlo o no, hubo un tiempo en que mis primeras canciones estaban en ingles.
"Sino" de nuevamente los Tacvbos tiene un lugar especial en mi corazón melómano. Fue el primer disco que compré yo solito, sin mis padres o algún familiar o amistad. El día que me lo compré es uno de mis recuerdos mas preciados. Estaba comenzando la universidad, tendría a lo mas 18 años, todavía faltaba un año inclusive para que existiera este blog. Había dejado Cancún y recién comenzaba a vivir solo en la ciudad de Mérida. Me invadía por esos días una melancolía horrible, apenas estaba haciendo amistades por lo que no tenia con quien compartir mis cuestiones, me sentía solo y medio deprimido. Pero lo hacia por una buena causa, pues ese paso, el de vivir solo, definiría mi futuro acontecer: el estar de errante en busca de algo que aun el día de hoy no se donde esta. En cuanto me enteré cuando saldría el nuevo disco de Cafe Tacvba no lo dude ni un segundo, lo compraría si o si, nada de descargarlo o de pedirlo prestado, quería tenerlo para mi y solo para mi. El día que salió aparté todo de mi mente y de mis planes, terminando la universidad sin decirle a nadie tome el camión hacia el centro y de ahí el que iba hacía la Gran Plaza, que era en ese entonces el único lugar con un MixUp. Recuerdo llegar a la tienda, verlo ahí, brillante en el estante, comprarlo, sentarme un rato en la plaza que se encontraba vacía, abrirlo y ver el artwork del disco, que era un folleto doblado en cuatro, nada de letras, solo un dibujo. En mi memoria se quedará para siempre esa imagen de mi regresando a mi casa, con el disco en las manos, en la parte de atrás del camión, ya haciéndose de noche, con los Kau chillando entre las hojas de los flamboyanes*.  Esté fue el CD que mas escuché, pues mas tarde estuvo casi permanentemente en el estéreo de mi primer coche, un Sentra antiguo, acompañándome en mis primero años de universidad, hasta que se lo regalé a un primo al que le prestaba mi carro y que le agarro gusto al disco.
Realmente quisé comprar el In Raimbows de Radiohead pero no pude, porque no tenia tarjeta de crédito y aunque podías pagar literalmente nada por el, tenias que ingresar alguna tarjeta, cosa que mi padre no quizo, así que lo tuve que descargar de Rapidshare. Según yo para compensar eso, al año siguiente me compré "The Best Of" de Radiohead, sin saber sobre todo el pleito que hubo con EMI, antes que esta desapareciera. Para ese entonces ya había descargado su discografía, pero escucharlos en el coche, a todo volumen y con los bajos a todo lo que da fue la gloria. Ademas "Pyramid Song", una de mis canciones favoritas, sonaba en todo su esplendor, ya que yo la había descargado sin saber en una versión a 96 kbps, imaginen mi sorpresa al escucharla por primera vez como debía de escucharse. Ese disco me lo robaron en un campamento cristiano, donde casi me vuelan tambien mi iPod. Lo malora crece en todos lados, por si preguntaban.
Radiohead y Cafe Tacvba fue lo ultimo que compre en CDs, ya que por ese entonces iTunes estaba en su apogeo y por lo tanto tambien la piratería, por lo que podías descargar gratis de sitios como Mediafire o Megaupload la discografía entera y en buena calidad de audio de cualquier artista. Yo, como melómano mañoso que soy, descargué hasta lo que no, pero sentía cierta culpa por los artistas que no recibirían mi dinero, siendo yo un aspirante a vivir de ello, de la música, por lo que en cuanto tuve mi primer empleo y por ende mis primeras ganancias, me dispuse a comprar lo que había descargado. Infortunadamente solo me dispuse, ya que gasté mas en aparatos e instrumentos musicales y DVDs que en CDs, que por aquel entonces ya estaban de salida. Tanto, que estaban ya de oferta, por lo que aproveche y añadí a mi minúscula colección de CDs el "Ok Computer" y el "Kid A" de Radiohead, para mi sus mejores álbumes. Nuevamente, escuchar esas canciones en el auto, con las bocinas a todo lo que da fue una experiencia maravillosa. Decidí regalarle a la que en aquel entonces era mi pareja el Kid A, ya que me había comentado que alguna vez lo escuchó y le gustó, mientras que yo me quedé con el OK Computer. Ambos eran ediciones creo yo ya de barata, pues venían en una cuja verde y sin extras, como por ejemplo el folleto escondido de Kid A.
Ya por ultimo tuve el "Re" de Cafe Tacvba, ya que según yo quería, si bien ya no comprar todo lo que había descargado ilegalmente, comenzar a armar una colección de los mejores álbumes de los artistas que me gustaban, cosa que jamas concreté. Lo que si es que ademas de por supuesto la música, me encantó el folleto que traía, tan variado y colorido como las canciones del disco. Cuando lo compré no tenia idea de que probablemente sería el último CD que adquiriría en mi vida. Ya después haría mi cuenta de iTunes y al final sucumbiría satisfactoriamente ante lo seductor del streaming de Spotify.
Cada CD que mencioné tuvo su lugar en un punto especifico de mi vida, al escucharlos ahora por streaming me llevan a un pasado que ya no es pero a la vez me hacen consciente de un presente que solo me puede recordar una verdad: Que los tiempos cambian, y literalmente las cosas tambien. Pero que lo bueno sigue y seguirá en insospechadas formas de ser.

*Nota: Kau= Un ave negra, parecida al cuervo, pero en chiquito, llamado Zanate en otras regiones del continente.
Flamboyán = Árbol de flores rojas oriundo de Madagascar pero abundante en la península de Yucatán.

Granizada en el D.F.


Algo así esperaba aquel día que escribí esta entrada

No nevó, fue granizada, pero me mantuvo contento. Era un día caluroso en esta etapa godín que ultimadamente me ha dejado sin motivación. El tedio de la repetición y el hastío estaban ahí, como de costumbre. ¿Que me hace continuar en este ciclo poco creativo? La burocracia, el papeleo, los tramites necesarios para cierto asunto pendiente por lo que, una vez mas, debo acudir a la mas privilegiada de mis virtudes: la paciencia.
Aquel día caluroso, empero, se torno oscuro poco a poco, sin que se notase en la oficina hasta que ya era demasiado obvio. Las gotas comenzaron a caer, dando el tempo a la cadencia de la lluvia, lo cual puede llegar a ser atroz, ya que, debido al deficiente servicio del transporte publico y a la sobre población en esta ciudad y su zona metropolitana, se vuelve un caos retornar al hogar. Suerte y ventaja la mía, que vivo tan cerca del trabajo que me puedo dar el lujo contemporáneo de caminar de ida y vuelta.

El sonido del chubasco acrecentaba a medida que pasaba el tiempo, hasta volverse un ensordecedor ruido blanco. Algunos se asomaron a la ventana y dieron a conocer que estaba granizando, como nunca antes había visto en mi vida. Detuvimos las godinezcas actividades y nos asomamos a la ventana. El semibaldio, semifabela que adorna nuestra vista exterior se había embellecido por una capa blanca de granizo, que bien asemejaba a la nieve, aun cuando su consistencia era semejante al hielo que ponen en la sección de pescadería de cualquier supermercado.


Después pudimos ver la avenida principal frente a la oficina, como cubierta de nieve, semejante al plano general de cualquier película hollywoodense decembrina. Ahi estábamos todos, entusiasmados tomando fotos ante tan particular evento. Ya por ultimo subimos a la terraza que estaba cubierta de granizo y cuyo pasto artificial hacia un contraste visualmente estético. Nos tomamos fotografías sosteniendo el granizo. Estuve contento, tanto que hasta me lo decían. Supongo que no sucede a menudo en la oficina, pues normalmente me transporto a mundos interestelares mediante el poder de unos buenos audífonos y el streaming. Fue un buen día.

Sobre la nostalgia

He aquí una imagen  de la vista desde la oficina, la cual seguramente me traerá recuerdos y sensaciones en algún futuro incierto

¿Saben? Solía ser alguien muy nostálgico. Demasiado, en mi opinión. Era de cierta forma justificable pues mi vida resultó ser un constante viaje con volátiles pero suculentos cambios, siendo mi etapa universitaria la primera época donde me pego lo de la nostalgia, por lo menos los primeros años. Recuerdo que me quedaba viendo por las madrugadas fotografías de Cancun, lugar donde nací, extrañando según yo tiempos mejores. Extrañaba la prepa, los amigos, los amores, los campamentos, la iglesia y demás cuestiones que acontecieron en mi vida. 
Pero pronto se me olvido al conocer nuevos lugares y nuevas personas en la universidad, con tanto estudio y tantas cosas por vivir a esa edad uno no tiene tiempo para estar añorando. Pasaron unos cuantos años y entonces tuve mi bien llamada crisis post universitaria, en la cual terminas tus estudios, te hayas titulado o no, y no tienes ni la menor idea de que hacer con tu vida. Como un perro que alcanza al auto al que le ladra, tus planes habían llegado hasta terminar tus estudios para conseguir un buen empleo, el cual conceptualmente era tan concreto como humo de cigarro. Entonces regresaron la nostalgia y lo taciturno de las madrugadas a atormentar mi flemática vida, sin embargo esa vez ya no era el mismo niñito de 18 años que salió a conocer el mundo. No quería estar sufriendo por esas cuestiones, por lo que me propuse un ejercicio muy interesante: En la soledad del pernoctar invoque nuevamente a esos demonios llamados recuerdos, pero no para que me hostigaran con su perspectiva nebulosa ni para que me castigaran con remordimientos de acciones pasadas, sino para enfrentarlos cara a cara, directamente y recordarles su realidad. En serio, literalmente me encerré en mi cuarto y comencé a cuestionarles severamente sobre sus cualidades a algo tan intangible como las memorias. Se que suena extraño y a algunos puede sacarles de onda, pero creanme, en ese momento era necesario, ¡Y encima funciono! 
Les contare a detalle como le hice: Personifique a esos recuerdos en cuatro personas que estuvieron presentes en distintos momentos de mi vida, y comencé uno por uno a, en primera, agradecerles por lo vivido; en segunda a reclamarles por ciertas cuestiones y en tercera, a confrontarlas en su presente. Y me di cuenta que toda esa agobiante nostalgia era hacia la esencia de las personas, no hacia las personas per se, pues me toco conocer y convivir con estos seres en un momento y lugar especifico, tan singular que jamas se repetirá. No hay segundas partes, no hay segundas vueltas, no hay segundas oportunidades. Por supuesto me dolió darme cuenta que esas personas tan "maravillosas" que conocí jamas volverían, aun estando con vida y sanos, pues de lo que eran solo quedó la esencia, reitero, o el recuerdo si gustan llamarle asi, ya que afortunadamente los seres humanos nos desarrollamos y crecemos tanto física como mental y espiritualmente. Nunca somos lo mismo durante mucho tiempo, la gente cambia, para bien y para mal, y eso me alegra. 
Fue tambien duro darme cuenta que estaba romantizando los momentos pasados. Por eso lo de "maravillosas" entre comillas en el párrafo anterior. ¿Y que es romantizar? Es ver todo lo pasado, e inclusive lo futuro, bajo una perspectiva de grandilocuencia, exagerando sensaciones y detalles, básicamente decir que "es lo mejor y nada jamas se le equiparará", llegando hasta extremos dramáticos. ¿Y por que se da esto? Hay en realidad muchos factores, pero en este caso logre darme cuenta de uno en especifico, el cual es no salir de la rutina, o mas bien, el shock de salir de la misma. Les explico: Toda la vida estuviste en el mismo lugar, hiciste todos los días lo de siempre, con la misma gente, con los mismos horarios. Igual y hubo una variación, cada tanto, aquí y allá, pero nada muy lejos de tu zona de confort. Evidentemente te va caer asquerosamente mal un cambio mas allá de tu control, te vas a retorcer en tu mediocridad y vas a anhelar los "buenos tiempos", que mas que ser "buenos tiempos" en realidad fueron los únicos tiempos que viviste. Y es que de eso se trata, de no tener la cabeza tan cerrada ni la visión tan cegada como para ver a plenitud lo que es la vida. Y les puedo decir que la vida, con lo poco que he vivido, es maravillosa, así, sin comillas. Porque al momento de los cambios es cuando empiezas a crecer como ser pensante y en plenitud, reconociendo en primera lo testarudo que eras al querer arrastrar contigo esos recuerdos torpes y romantizados. Yo lo era, debo reconocerlo. 
Aclaro que no tengo nada contra los recuerdos, al contrario, los acepto pues se que la vida esta formada de futuros recuerdos. De eso estoy consciente todo el tiempo, se que, por ejemplo, mi situación actual la voy a extrañar en algún futuro. Pero de eso se trata, extrañar, derivado de la palabra extraño, ajeno. Si, lo viví, lo disfrute, fue parte de mi y me ayudo en el aprendizaje, estoy agradecido y todo, pero en este momento, en esta realidad no representa lo que soy, pues he hecho de todo lo vivido anteriormente algo extraño, ajeno y alejado de mi con el simple hecho de extrañarlo, no quiero pasarme la vida queriendo revivir esas sensaciones o pero aun, pretendiendo que siguen aquí. 

...

¡Que horriblemente ocupado es esto de ser adulto! Por eso no he escrito desde hace bastante tiempo en este mi bien amado blog, fósil viviente e insistente de la prehistórica web 2.0. Estos últimos meses me la he pasado entre el trabajo y la maestría, fue difícil equilibrar ambas cuestiones, pues casualmente las dos labores se pusieron densas al mismo tiempo, por lo que me desquicie un poco, pero al final todo esta como debe estar, y uno después de un tiempo agarra el ritmo. Quisiera prometerme que escribiré mas en este blog, pero no puedo, ya que, afortunadamente, lo impredecible es la norma en este acontecer diario. 

Sobreviví

Atardecer verdoso en Taxco, Guerrero


"Sobreviviste- ese fue uno de los comentarios que en la oficina me dijeron -no te moriste". Para poner en contexto, a los 27 años se murieron un montón de músicos famosos, particularmente rockeros: Hendrix, Joplin, Morrison, Jones y Cobain son los primeros que me vienen a la cabeza. Todos ellos bajos circunstancias intrigantes, conformando en parte lo que se le conoce como el Club de los 27. Hay varios mas, no tan famosos, pero que dio la macabra casualidad de que se murieron a esa edad. Por ello lo de sobreviviste, pues conocida mi afición a lo musical, tanto a escucharla como a crearla, se presta para lo de los 27. Creo que huelo a música, o algo así, pues no soy de muy presumir mis gustos y capacidades musicales, es mas, apenas hace un año que comencé a estudiarla formalmente, ni siquiera músico me considero, pero de algún modo se sabe y se nota, lo cual creo que es bueno hasta cierto punto, ya ven que no me gusta eso de los estereotipos o casarse con una ideología, no me gustaría ser etiquetado por un solo aspecto de mi vida, probablemente el aspecto que mas quiero, pero uno de varios aspectos al fin y al cabo.
La cuestión es que, efectivamente, sobreviví a los 27 años... y a los 26, a los 25 y a los 24, y así hasta llegar al momento en que nací. La cosa es que llevo sobreviviendo desde hace un buen rato, literalmente desde siempre, apreciando los ínfimos momentos de este viaje llamado vida. Creo que por eso no soy muy dado a festejar los cumpleaños, celebro y conmemoro cada momento, cada respiro, cada suspiro. Eso y porque soy un arisco, pero un arisco vivito y coleando, que disfrutad una amplia gama de emociones y sensaciones, que respira y se comunica. Que descubrió el secreto de los secretos: Vivir. Así de simple, plenamente, cada segundo, cada ínfimo momento, pues increíblemente existen personas que desde hace tiempo "viven" en la monotonía de las circunstancias, cerrados de mente y criticando el momento, en lugar de experimentarlo. Que triste ha de ser el ni siquiera darse cuenta de ello, yo los he visto, con estos ojos pizpiretos.
John Lennon tres días antes de ser asesinado dijo en una entrevista que no deseaba ser uno de esos héroes muertos, es curioso hacia donde lo llevo el destino... A mi tampoco me interesa serlo, prefiero vivir el acontecer, no importa si al final no lógre mis sueños y anhelos, el chiste es que lo intenté, lo viví, ni muerto en vida ni muerto de a de veras. Vivo y plenamente, eso es lo que mas deseo. Por eso agradesco ser rechazado del Club de los 27, reconozco lo chido de sus miembros pero prefiero seguir aquí, en el club de los vivos. Veamos que sigue en esta vida...

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Pequeña anécdota anexa: Tengo dos fechas de cumpleaños, la biológica y la oficial ¿Porque? Simple, a mis padres se les ocurrió registrarme un año después de mi nacimiento, esto causo que por alguna razón la secretaria que laboraba en el despacho de gobierno donde me fueron a registrar se enojara y comenzara a regañar a mis muy jóvenes e inexpertos padres por lo que al no prestar la atención debida la secretaria puso mal mi fecha de nacimiento. Me imagino que tan feo estuvo el regaño que mis padres ya no volvieron para corregir el dato. Lo peor es que la fecha oficial coincide con el de mi hermana, lo que algunas veces genera que se me festeje al doble y otras que se olvide completamente la fecha, situación que tiende a ocurrir mas veces. Que cosas, caray, que cosas.

Ps: Le juro que no sabia la fecha en que se publicó esta entrada... Tsss....

La gata que miraba las estrellas


Hace algún tiempo una gata miraba a las estrellas. Cada noche, antes de dejarse llevar por el arrullo del ensueño subía a los techos de las casas a las afueras de la ciudad. En ese entonces todavía las luces no deslumbraban a la bóveda celeste, por lo que ésta brillaba en todo su esplendor. La gata miraba fijamente hacia la oscuridad del cielo y se preguntaba que habría ahí, en esos puntos brillantes, tan distantes pero tan radiantes que todas las noches aparecían en un espectáculo único, moviéndose lentamente entre el crepúsculo y el ocaso. Quizá los hombre no tenían paciencia para ello, pero la gata se quedaba toda la noche observando aquellos puntos distribuidos entre la eterna oscuridad.
Una noche la gata decidió averiguar por su cuenta de que se trataba todo aquello que parecía inalcanzable. Primero puso una pata en el aire, para cerciorarse de la firmeza de este. Siguieron el segundo, tercer y cuarto paso, poco a poco pero firmemente, sin temor, hasta alcanzar lo imposible, caminar en el aire. Como si de algo común se tratase, la gata comenzó a subir cada vez mas alto, sin temor a caerse, sin temor a perderse. Como si de escalones se tratase, el viento la acompañaba en su camino, filtrándose entre los dedos de sus patas, acariciando tiernamente su pelaje.
La gata subió hasta las estrellas, cruzando el gran mar de amores y el cúmulos de las constelaciones. Atravesó las nubes estelares, pasó muy de cerca de púlsares y asteroides. Caminó entre los anillos de Saturno y las lunas de Neptuno. Dejó atras los vórtices de las mentiras y la densidad de las frustraciones. Finalmente se adentro entre la inmensidad de la oscuridad eterna, sin ningún rastro de miedo o remordimiento, solamente llena de curiosidad.
Un año luz después la gata volvió a su hogar, pero ya no le gusto lo que encontró. Su cama ya no era cómoda, su sueños ya no eran suficientes. Las luces habían invadido los cielos, impidiendo ver a los hombres el vals celestial. Los recuerdos se habían dispersado entre la humedad de la madrugada y la soledad de las calles. El estrés se apoderó de las mentes que resbaladizas habían olvidado las promesas de antaño. Solo quedaban los ecos, a lo lejos, atrapados entre las paredes de lo que alguna vez se le conoció como felicidad.
A la gata no le gusto nada de esto y decidió regresar a su eterno viaje celestial, entre el caos y las estrellas. Nuevamente, paso a paso se aventuro por los aires y se elevo hacia lo impensable, hacia lo imposible. Entre mas arriba estaba se tornaba cada vez mas frío, pero su pelaje la protegía de los achaques del tiempo. Se topo con lugares ya conocidos, pero siguió adelante, a paso firme, navegando entre murmullos de cristal. Se olvido de los rostros y de las esencias, adentrándose cada vez mas hacia lo desconocido. Los días se volvieron meses y los meses años, y todos en conjunto, un ínfimo suspiro. La realidad se mezclo con los sueños y las ilusiones, la verdad con los anhelos y las esperanzas.
La gata finalmente llego hacia la luz, aquella luz primordial motivo causante de todo lo que es, fue y será. La miro fijamente, como cuando veía cautivada a las estrellas. Recordó las cosas que pudo ver y se acostó cerca de esa luz, reconfortándose con la calidez que emanaba. Se fijo en el firmamento y pudo notar un pequeño punto gris, rastro apenas distinguible de lo que fue, difuminándose cada vez mas y mas entre las galaxias. Cerró sus ojos y lentamente dejo llevarse por el arrullo del ensueño.

Adios Fidel


Si pongo en esta entrada de blog "Fidel Castro fue un dictador, asesino e hipócrita" y publico un enlace en las redes sociales, a lo mas que puedo recibir son palabras huecas de quienes ciegamente creen o dicen creer en el comunismo latinoamericano. No mas, tal vez mucho menos o simplemente pase sin pena ni gloria la existencia de esta entrada. Bien por mi y por aquellos que gozan de la completa libertad de lanzarme los mejores discursos anticapitalistas comulgadores del pensamiento revolucionario.
Si mi historia hubiese sido diferente y el acontecer de mi nacimiento se hubiera dado un poco mas a la derecha del Caribe, en cierta isla del encanto, ni siquiera tendría acceso a la computadora en mis manos. Pero imaginemos que con los medios suficientes logro que salga a la luz esa frase. ¿Que hubiera sido de mi? Lo mas liviano la cárcel, lo mas probable mi desaparición sin dejar rastro. No exagero ni invento cuestiones. Así como sucede en México, la gente no huye de su país por ambición al dinero o alguna conspiración trasnochada, sino por la necesidad. Aquí es por la falta de oportunidades, ya sean económicas o de crecimiento personal. Allá es por la privación de algo tan básico para cualquier ser viviente como lo es el respirar: La Libertad.
Cabe descartar primeramente que no soy fanático acérrimo de aquella ideología neoliberal que beneficia al avorazado e ignora la existencia del oprimido. Todos ya sabemos a que clase de absurdos se puede llegar con este pensamiento, el ejemplo mas reciente sin duda es la elección de Donald Trump como presidente de los EUA. Pero tampoco soy seguidor de la represión a conveniencia ni de las masacres en la oscuridad. Estoy profundamente agradecido de poder levantarme todos los días sin el temor a dar una opinión. O a escribir cualquier cosa en este blog, ya sea de cuestiones ociosas sin mas propósito que procrastinar un rato o asuntos supuestamente mas serios reflejo de mi desidia hacia actos verdaderamente influyentes en la sociedad. Lo importante es que soy libre en este mi estimado país surrealista, con sus monstruos horribles y sus bellezas eternas.
Allá en la isla no se puede decir lo mismo, si es que alguien ademas de los beneficiados por el poder
se le antojase. La mejor educación, la nula desnutrición infantil y demás elogios al sistema comunista de Fidel y compañía no se pueden comparar con el anhelo del ciudadano cubano por mas de 50 años: el respirar libre, sin la amenaza de la censura sobre sus cabezas, si bien les va. Decía un poeta anónimo que leí en mis tiempos juveniles "De niño hacia fiesta cuando los soldados marchaban, ahora lloro en un profundo pensar." ¿Son necesarios los campos de concentración, la sociedad militarizada y las desapariciones en una sociedad libre? Me temo que no, y peor, me temo que si para las dictaduras. No existen los males necesarios, esas son solo excusas de quienes creen que la historia los absolverá.
¿Como me atrevo a hablar de otros países cuando la situación en mi patria no esta mucho mejor? Fácil: Tengo la certera y absoluta libertad de decir que Fidel Castro fue un dictador, asesino e hipócrita sin temer por mi vida. Me atrevo por el simple hecho de poderlo hacer. Sin mas ni menos.

Cementerio de Blogs


Verán, estudié en una universidad un tanto chaira, es decir, con ideal contestatario y revolucionario, supuestamente. La realidad es que los que estudiaban ahí eran jóvenes faroleando y los maestros amantes de la burocracia y los incentivos monetarios.
Recuerdo bien que hubo un boom de blogs entre los estudiantes que duro mas o menos dos años en los cuales mis compañeros y congéneres universitarios expresaban sus ideas de manera torpe y compulsiva. Había desde blogs de denuncia, con consignas y decretos hasta de ocio ocasional, con entradas de una o dos lineas, normalmente sensaciones o descripciones de sentimientos. Recuerdo muy bien porque para esas fechas yo ya llevaba como tres años en esto de blogger y me pareció chida la idea de que la gente se expresara por este medio que según yo lo tenia todo para el joven ideal promedio.
Casi una década después muchas cosas han cambiado, cayo una bomba desde el cielo cibernético llamada redes sociales que destruyo casi por completo la antigua aldea virtual de diversión y esparcimiento que había en esos años. Y lo hizo simplemente porque supo por donde darle, por la vía de la expresión; fue mas o menos análogo a como le paso a los antiguos aparatos electrónicos ante la llegada de los smartphones, las redes sociales incluían todo lo necesario y hasta un poco mas. Con simplemente poder compartir fotos, y videos, tener chats, juegos y la posibilidad de escribir posts en un mismo sitio le hizo el mandado a muertos como My Space, MSN Messenger y Fotolog. Claro, sobrevivió Blogger pero sin la misma popularidad e impacto de antes y fue entonces cuando surgieron los Cementerios de Blogs.
Muy raras veces visito estos cementerios, pero al hacerlo, ya mas por morbo que por nostalgia, me genera asombro ver las cosas que alguna vez se escribieron, y es que en estos tiempos tan modernos con la digitalización de las cuestiones cotidianas hace que visitar estos lugares muertos sea lo mas cercano a adentrarse entre los restos de una guerra o alguna catástrofe que ocurrió hace tiempo.
La mayoría de los blogs ya están cerrados, pero con solo el nombre te vienen a la mente flashasos de su diseño tan de los 2000 y de la forma de expresarse de sus autores. En mi caso, como conocí a las personas que hicieron estos blogs, recuerdo su jovialidad y emoción por la vida, con miles de posibilidades en sus cabezas e ideales inconformistas que les parecían eternos, sin imaginar que serian felices con sus trabajos de 8 a 4, en sus casitas teniendo bebes. Si alguien les hubiera dicho que terminarían así y peor, que lo disfrutarían... yo lo hice en su momento y obtuve miradas frías llenas de odio.
Con los blogs que no están cerrados son con los que mas me divierto, pues si con los que ya no existen es como visitar un pastizal y decir "Aquí hubo algo", con los todavía en linea es meterse entre telarañas y herrumbre para descubrir antiguas ruinas de tiempos pasados. No te llevan exactamente a los momentos nostálgicos que viviste porque son escritos y pensamientos ajenos, pero si te ponen dentro del contexto en el que fueron escritos, temporalmente hablando. Ya sea por la descripción de alguna situación o suceso destacable te dibujan una sonrisa en la cara y te hace pensar "Oh, si es cierto, eso paso en aquellos años" o por los pensamientos plasmados ante los cuales hasta con cierto tono de burla reaccionas diciendo "Oh, si es cierto, así pensaba esta persona en esos días", sobre todo en mi caso por la sarta de ingenuidades existentes.
Soy el primero en reconocer que por su puerto, también escribí estupideces sin sentido en los primeros años de este blog, pero a diferencia de los que quedaron olvidados en la deriva digital, en primera afortunadamente se le ha dado su debido cultivo y cuidado, ademas de un constante seguimiento, por lo que se puede ver el desarrollo y la evolución de los pensamientos aquí planteados y en segunda, porque aun en esos días hasta yo tenia mis limites, pues de algún modo siempre fui consciente de no prometerme o comprometerme con lo que en algún futuro no pudiese cumplir. Creo que por eso me da hasta risa al visitar el cementerio de blogs, la turisteada que se da mi mente es sumamente gozosa, casi como un guía de museo mental explicando las antiguas entradas:
...
"Aquí podemos ver a alguien que juraba vivir acorde a la contracultura por siempre, hoy es un asalariado contento"
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"Aquí vemos un texto de una hater, emo, punk que no sabe que hacer con su vida, hoy se dedica a lamer suelas"
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"Este cuate escribía de forma rebelde y locochona, hoy es un comunity manager"
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"Esta chica luchaba por el fin de las imposiciones sociales, hoy se casa vestida de blanco con misa a las 4 y fiesta de etiqueta a las 6"
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 "Este baboso tenia una pésima redacción y creía que la música lo haría feliz por el resto de su vida, hoy solo ha mejorado lo de su escritura, sigue teniendo fe en lo de las melodías"
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Que cosas, caray...
Ps: Este blog va durar hasta que cierren blogger, inclusive después de este en alguna forma de reencarnación digital.
Sobre advertencia no hay engaño.
Salucita.

Sudando en el D.F.


Me tuve que mudar de cuarto por causas de tan mal gusto como música banda a las 4 de la mañana y basura con olor a cerveza que no bebo. Uno que tiene dos trabajos y encima estudia no puede dejarse convencer por justificaciones tan estúpidas como "Solo así nos desahogamos" o "Es que nos estamos adaptando". ¿Entenderán estas personas la frase el respeto al derecho ajeno es la paz? ¿Acaso su embarnecido ego y su mediocre auto compasión no les deja siquiera tener noción del otro? Sé que la respuesta a ambas incógnita es que no, supongo por eso le pedí a la casera un cambio de cuarto. No soy nadie para meterme en los asuntos administrativos y de trato hacia sus inquilinos, por lo que no pedí la cabeza de aquellos crápulas, además de que el asunto no iba por ahí, no era de ganar o perder la discusión, sino se trataba de poder dormir, así de simple. 
Ahora vivo en un cuarto un tanto más grande, limpio y sobre todo tranquilo. Tiene un tragaluz que me encanta (jamás había vivido en un lugar con uno), un tubo industrial con aluminio con pliegos que atraviesa parte del  techo y una especie de ventilador. Este último es el que más me generó duda e interés, pues en primera está adaptado de tal forma que se prende con un interruptor de pared y en segunda que funciona al revés de cómo lo haría un ventilador "normal": en vez de sacar aire, lo absorbe y expulsa para afuera del cuarto. ¿Con todo y eso el ventilador cumple su cometido? Increíblemente si, porque hace que el aire del interior circule y se refresque de inmediato. 
La intriga consecuente era el porque alguien necesitaría un ventilador en esta ciudad normalmente fría. La respuesta la encontré al segundo día, al sudar por las noches, claro está no como en las tierras del Mayab, pero si llega a espantar el sueño por lo que el ventilador inverso es un muy útil aditivo a este cuarto que estoy disfrutando. ¿Porque sudo en el D.F.? Fácil, porque es primavera y porque mi esquelético cuerpo ya se adaptó a estos lares, con sus montañas psicodélicas, edificios catatónicos  y smog sabor urbanidad.

Ollero


Estaba yo con unos familiares cuando me llamaron por teléfono, de una empresa tal para una entrevista de trabajo. Yo me emocione por supuesto, en esas fechas estaba en mi imposible búsqueda de empleo, y habiendo mandado mi currículo a todos lados, no me acordaba de todos los lugares, menos del que me hablaron. Pero no importaba, trabajo es trabajo. De todos modos, debía ser para algún oficio con el que estuviera relacionado ya que eso es lo que había puesto en mi currículo.
Un detalle era que el lugar de la entrevista se encontraba hasta Ciudad Satélite, al norte del ex-distrito, a dos horas y media de donde vivo, por lo que me prepare para la travesía. Bien desayunado, aseado y trajeado emprendí el largo viaje, deseándome suerte a mi mismo y observando a detalle el camino.
El lugar donde iba a ser la entrevista era muy estético, bonito inclusive. Un conjunto de oficinas pero dentro de un edificio elegante, con piso de piedra fina y madera en la pared. Todos bien vestidos, por supuesto. La cosa me empezó a oler extraña al ver a un montón de gente de mi edad, también bien trajeados y algunos señores, todos esperando por una entrevista. La particularidad de mi carrera es que la mayoría de las veces al ofrecerte empleo te entrevistan después de descartar a la mayoría de los candidatos, no al revés como parecía ser este caso. Inclusive algunos parecían tener a alguien conocido en la empresa, cosa que me hizo sospechar aun mas.
Después de esperar una hora, finalmente me toco el turno de ser entrevistado. La oficina del licenciado x era lujosa, llena de ornamentos finos y madera, con un escritorio que ocupaba la mitad del cuarto. Me preguntó lo que siempre se pregunta: que estudie, donde, experiencia de trabajo y ocupación actual. Todo normal y tranquilo hasta que salieron en la conversación dos preguntas que encendieron mas mi alarma instintiva: ¿Quieres estabilidad o crecimiento? y ¿Te gustaría aprender algo mas? A la primera conteste que las dos, porque me salió del alma decirlo y la segunda dije que si, pues si hay algo que me gusta es el conocimiento.
Fue ahí cuando salió el peine, y con piojos rechonchos. Resulta que la empresa se dedicaba a vender ollas por catalogo, no se si les sonara una marca con un león en su logo, pues esa era, y me ofrecían un sueldo bastante alto. Yo, confiado, accedí a permanecer mas tiempo para una platica que iban a ofrecer en el sótano. Se que suena peligroso eso ultimo, pero iba acompañado de prácticamente todos los que fueron a la entrevista, por lo que al menos en el peor de los casos moriría acompañado.
Ya en el lugar, nos sentaron en mesas como en la escuela y nos hicieron apuntar nuestros nombres en unas hojas que teníamos enfrente de nosotros. Después nos presentaron el producto, las ollas. Nos explicaron como estaba la jugada: Teníamos que vender las ollas por teléfono a cierta cantidad de personas y lograr que un representante de la empresa fuera hasta sus casas para que se nos pagara la cantidad prometida de dinero, si no la cantidad bajaba hasta la clasificación pauperrima, que era el sueldo base. Pude haberme parado en ese instante y salir corriendo del lugar, como nos ofrecían a cada rato, pero me ganaron las ganas de saber como iba a continuar toda la cuestión.
Después nos mostraron el producto, las ollas, que para ser sinceros se veían buenas. Quien nos mostraba la mercancía se dispuso a hervir verduras y pollos para que fuésemos testigo de la calidad con la que se cocinaba en las ollas, y mientras nos pusieron un video con Andrea Legarreta pre-crisis por su comentario del dólar. Nos pidieron que pusiéramos mucha atención, pues algo habría mas adelante. Terminado el video, nos dieron a probar la comida hervida. El pollo sabia bien, ademas hacia hambre. El merolico ese me preguntó si las verduras estaban bien hechas y con buen sabor, la verdad es que estaban tiesas, pero para evitar una masacre en ese instante, pues estábamos rodeados como por 10 personas que parecían guaruras, preferí decir que si.
Después vino el momento por el que nos pidieron memorizar el video de la Legarreta, teníamos que presentar las ollas como si las estuviéramos vendiendo en un lapso de dos minutos. Hubo quienes se tartamudearon y se achicopalaron en el intento, otros que se ve tenían cátedra en ventas. Yo, como soy un payaso, saque la casta casi casi como si estuviera actuando en un sketch de esos que hacia en los campamentos cuando era adolescente. El licenciado x estaba en la parte trasera del sótano, inflado como pavo real del orgullo que sentía por mi despliegue de dotes vendedoras. En la misma hoja donde hablamos puesto nuestros nombres nos pidieron poner al menos diez nombres de personas a quienes les venderíamos las ollas y sabríamos que aceptarían por lo menos la llamada, yo como paranoico por excelencia que soy puse a las personas mas ficticias que pude haber imaginado en ese instante. Por ultimo un sujeto con un traje azul rey, que aparentemente era el mero mero del lugar, nos presumió los viajes y reuniones en lugares exóticos que podíamos ganar por nuestros méritos al vender ollas. El tipo se veía con jeta de haber fracasado en la vida, sospechando de todo a su alrededor, con una mirada nerviosa y actitud de "ya estoy aquí, ni pex..."
Terminada la reunión nos pidieron a cada uno salir e ir con quien nos entrevistó. Al encontrarme con el licenciado x me pidió de favor que me quedara un rato mas, junto a unos 6 mas que aun no se habían ido. A los que quedaban nos pasaron nuevamente al sótano y nos explicaron que la razón por la cual nos quedábamos era que habíamos respondido crecimiento en la pregunta formulada en la entrevista de hace rato aunque según yo había respondido ambas. Nos pidieron de nueva cuenta que si no estábamos dispuestos a seguir por favor nos retiráramos, para no hacerles perder el tiempo, pero mi instinto de periodista y chismoso me hizo no desertar y llegar hasta el fondo del asunto. El que mas parecía guarura de todos los que parecían guaruras  nos pidió que anotáramos el teléfono y la dirección de las personas que habíamos puesto anteriormente en la hoja por lo cual se me saltaron los ojos de los nervios, pero logré enderezarme e inventar dígitos a lo bestia. Después nos pidieron que para el día siguiente lleváramos una identificación y un comprobante de domicilio, pues firmaríamos el contrato y empezaríamos a laborar de inmediato.
Al día siguiente me levante, me bañe, salí rumbo a tren suburbano para verme con mi amiga La Llama y bloqueé el numero celular de los olleros, para jamas volver a saber de ellos en mi vida. ¿Por  que no acepte el empleo? Ademas de tener que ir hasta Satélite y gastarme el mísero sueldo que ofrecían, por observación y deducción comprendí que era un sistema pirámide, ademas, como mencione anteriormente, los que ya trabajaban allí seguramente traían a mas personas para que les dieran una comisión por nuevos reclutamientos. Osease que probablemente tenían que tener una constante en ese aspecto para tener algunas monedas mas, y mantener la chamba, claro. Y pues también porque no nací para ser ollero, pero fue didáctico saber como estaba la cosa.

Cuando tenga 40

Lastima por el dedazo

Faltan 13 años para que cumpla cuarenta años. Suena a un montón de tiempo pero últimamente la vida se va volando, en parte por la perspectiva que da la madurez y en parte por la noción que se adquiere al recolectar edad, pues entre mas años se cumplan, mas corto nos parece cierto lapso de tiempo. Por ejemplo, 10 años son mas cortos para un anciano que para un niño simplemente porque el infante no tiene la experiencia y conocimiento de haber vivido mas de la década. De nociones y sensaciones esta compuesta esta vida:
  • Cuando tenga 40 años tendré el cabello blanco, herencia de mi padre, inclusive ahora empiezo a notar de vez en cuando una que otra cana.
  • Espero que al cumplir 40 no siga viviendo en un lugar tan chico, no es que todo mi vida haya sido así, todo lo contrario, pero siento que este cuarto es muy pequeño para las cosas que sueño.
  • Ojalá a los 40 tenga una vida mas estable, eso espero sea resultado de haber cumplido mis metas y no de la conformidad apática que me amenaza cada que puede. Ahorita la inestabilidad se debe a ese vicio extraño con el que nací, el de no poder dormir tranquilo hasta obtener lo que busco.
  • Si a los 40 sigo cantando y componiendo canciones me doy por bien servido, me he dado cuenta que eso es motor de mi vida, no se si es una necesidad o un gusto adquirido, pero me estreso cuando no tengo un instrumento en mis manos por un tiempo prolongado.
  • Confío en que un manojo de personas que conozco seguirán ahí cuando tenga 40 años, igual de gastados y arrugados que yo. Quisiera que fueran mas de cinco pero las personas cambian, muchas veces para mal, pero finalmente ¿Quien soy yo para evitar eso?
  • Hablando de personas, quisiera recordar a todos aquellos que ya no estuviesen, ya sea por lo biológico o las circunstancias, e inclusive la distancia, con mucho cariño, sin nostalgias ni cursilerías.
  • Espero adaptarme a la tecnología al ritmo que lo hago hoy a los 40.
  • Solo espero que en 13 años el mundo siga verde y azul como ahora, no tener el recuerdo de un planeta sino tenerlo presente y respirarlo plenamente, tengo confianza en que los hábitos de las personas cambiaran.
  • Un ultimo deseo es que inventen traductores para gatos, me da curiosidad saber que tienen que decirnos desde su peludo ser estas criaturas.
Debería estar durmiendo pues tengo maestría mañana, pero YOLO intenso...

¡Volver al futuro! (Y anhelar el pasado, claro)


Resulta entonces que volvimos al futuro y cayendo en el mas profundo de los cliches, no era como lo esperaban en 1989 o 1985, año en el que esta ambientado el principio de la película. Ni esta, ni Blade Runner, ni Demolition Man ni alguna otra le atino visualmente. No hay carros voladores ni robots autómatas en la cotidianidad de nuestras vidas, ni una de las tres se imaginaba algo como la vitalidad del internet en nuestros días. Todos esos gadgets curiosos que se muestran en esas películas simplemente quedaron obsoletos ante las laptops, celulares y tablets de hoy. Evidentemente todo es justificable, tomando como base que se trata de ciencia ficción, a la que hay que añadirle el contexto especial en el Estados Unidos de los 80's, paranoico y moralista, acomplejado y a la vez (o mas bien por ende) superficial, con Ronald Reagan a la cabeza, a finales de la guerra fría*.
Con todo esto se comprende la mas evidente falta que tienen estas películas, un profundo análisis a lo intrigado y hostigador que resultan los movimientos políticos en nuestro diario acontecer. Desde que existe, el estado ha jugado un papel primordial en sus habitantes, pero es hasta estos días, con el doble filo de la Web que nos enteramos de la raíz de lo evidente, la causa de los movimientos políticos, el porque de la nefastes actual, quien se lleva con quien y a quien y porque le conviene tal cosa.
A todo esto, ¿Se añora entonces el pasado mas simple, sin explicaciones sino simples acciones sin rumbo y dirección? Nel, por lo menos de mi parte no, pero si me encantaría, alejándome de la intelectualidad, poder haber (¿)disfrutado(?) de esa sensación de los 80's. Nací justo en la colita, el 89, meses antes de que se estrenara la película que aquí nos ocupa, pero por obviedad no recuerdo ni una pizca del neon de los 80's. Recuerdo las sensaciones durante mi niñez en los 90's, mi adolescencia en los 2000 y mi ahora juventud - adultez en estos 2010's. Pero seria muy interesante saber que se sintió en los 80's, en los 70's, 60's, 50's y así hasta sepa Dios donde, para poder recordar lo que muchos sienten en ocasiones tan culturalmente pop^ como este día.

*Demolition Man se estreno en 1993 pero ya sabrán de que hablo si la ven.
^Entiendase Pop como cultura popular, sin aspectos negativos tales como el populismo o la banalidad de las mal llamadas estrellas pop de, casualmente, desde los 80's. 

Delirios Interestelares


Quisiera ir un poco mas despacio
Sin la complejidad de los tiempos
Ni la enormidad del porvenir asomándose muy de cerca
Sin los monstruos mirándome fijamente

Quisiera ir un poco mas rápido
Para evadir las circunstancias
Desplazarme sin conflictos
Y disfrutar antes de lo planeado

Pero tengo que ir normal
A la velocidad exacta
Conforme los átomos de luz
Y el polvo de las estrellas

Disfrutemos pues
estos momentos tan especiales....

La Grieta



¿Saben? A veces se abre esa grieta, la de los recuerdos rotos en la pared de tu propio cuerpo. Ya no tan a menudo como antes, porque los tiempos de ahora son demasiado intensos como para permitir esa clase de frecuencias. Pero de que ocurren, ocurren, en menor medida, pero ocurren.
Ideales, esa palabra tan cliche pero tan cierta, tan voraz que de eso vivíamos. He de citar la definición mas hermosa que he escuchado de esos tiempos, que es la etapa durante la cual se concilian los anhelos, deseos y las realidades. Soñábamos despiertos, te juro que lo hacíamos. Volábamos entre los edificios de la ciudad, atravesábamos las paredes de la facultad, nadábamos en la noche, bien despiertos y en el día seguíamos con esperanza, nos sentíamos libres, capaces de cualquier cosa. Vivíamos entre letras y números, consumíamos imágenes a una velocidad infinita, podía haber un océano de distancia pero insistíamos en la  comunicación, ese ejercer tan bellamente humano. Lo sabíamos todo, lo queríamos todo, al mismo tiempo en el tiempo, era un mundo de sensaciones el cual, por supuesto, estábamos desesperados por explorar.
¿Cual es la conclusión? Que éramos tontos, en el mas nostálgico e inocente sentido de la palabra. No teníamos idea de que seguía, ni siquiera noción de que efectivamente seguiría, pensábamos en el momento, en los estímulos y las reacciones, en verdad creíamos que éramos eternos, dioses de jade, prismas en un mundo gris. Pero así de golpe, como este párrafo, llegaron las realidades. Entre mas información, mas consciente uno es de lo cotidiano, en verdad queríamos cambiar el mundo, deseábamos que esa ideología nuestra fuera los suficientemente fresca como para disolver el tufo que nos venia persiguiendo, eso que sentíamos de generaciones oxidadas. Pero fue al revés, demasiado al revés.
Algunos se hundieron en el río, otros perdieron la piel, unos mas se quedaron donde estaban y a los que mas extrañamos se fueron del otro lado, sin planearlo. A todos se nos secaron los ojos, ya no brillaban, ya no se emocionaban. De pronto las palabras perdieron orden y noción, se quebraron los fundamentos y finalmente nos volvimos locos, histéricos, ariscos. ¿Que fue de los fantasmas anteriores? ¿Murieron en la guerra? ¿Saltaron por la borda? ¿Huyeron ante las amenazas? No sabría decirlo, la grieta no me deja ver del todo.
Finalmente el polvo se asentó en lo maltratado. Ya no era lo de antes, por mas que quisiéramos. Terminamos de hablarle a las memorias y comenzamos a construir lentamente nuestro sendero de luces tenues en la oscuridad, tonos sepias con amarillo y negro. Salimos del mar y vimos que no esta tan agitado como creíamos, que solo hacia falta una cosa: respirar.
Hoy ya crecimos, seguimos corriendo pero no por nosotros, sino por ellos, por ellas, por el y por ella. Por el hambre, por la sed. Por las prisas y por tener. Por que el mundo nos empuja, pero ya concluimos que todo esta como debe estar. Y no decimos eso por resignación, como pareciera ser. Ciertamente agradecemos lo que paso, pero lo de ahorita, para ser honestos, es mucho mejor. Y todavía lo que nos falta...

Semana Santa II


Mi abuela me cuenta que, desde que tiene memoria, durante la semana santa el sol esta en su pleno apogeo, tan fuerte que deslumbra, las calles brillan y todo se vuelve celestial, hasta que las personas se cruzan en el panorama y el mundo vuelve a ser tan mundano como siempre. Excepto los viernes de crucifixión, en el cual en algún momento del día hay un aguacero de esos que parecen paredes grises, recuerdo de la naturaleza de cuando su creador se sacrifico por la humanidad.
Por supuesto, como en algún momento fui un ferviente cristiano, que asistía a campamentos y misiones cada año, me daba cuenta de ese asunto y la verdad me sigue pareciendo fantástico. No increíble, pues ahora con mas conciencia de la realidad se que se trata de reacciones naturales, mezcla de física y química de este mundo. Ademas del hecho de que alguna vez vi que no sucedió y tan anonadado quede que juraba que el fin del mundo estaba cerca. Ahora que lo pienso, tal vez el fin del mundo esta cerca, pero como medimos el tiempo en escala humana, pues nos parece virtualmente una eternidad...
Mas allá de algún fervor religioso o alguna fe inexplicable, realmente deseo que se repita este año el acontecimiento antes mencionado. Me da paz, realmente mucha paz y es como renovar fuerzas, limpiarse todas las malas vibras (porque no se como nombrarlas), recargarse finalmente. Me conforta, y me trae muy buenos recuerdos. El asunto es que esta vez, esperare a que llueva desde un estéril cubículo, con el sonido seco del aire acondicionado, mientras edito un video por la chamba. Afortunadamente no estaré solo, si no al contrario, con la mejor compañía que puedo tener en esta vida, pero extrañare ese no se que anónimo que la semana santa me daba.

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Anexos y querellas: 

  1. Aparentemente se trabaja hasta en semana santa, que antes eran las dos semanas en las que formalizaba mi relación con la almohada
  2. La fe, según he aprendido, no es exclusiva de las religiones organizadas. Simpatizo con ello.
  3. Creo que me estoy convirtiendo en adulto... el horror, el horror....