Gatos en el Balcon!

He aqui un par de gatos, ya gordos, ya crecidos, ya contentos. De izquierda a derecha, Totopo y Queso en su nuevo hogar. El balcon tambien esta contento. Nacio hace dos meses, frente a mi nuevo cuarto, arriba de donde antes dormia. Cosas de la vida, me toco el mismo lugar, solo que a 4 metros sobre el aire. Se que no he publicado muchas cosas, pero entiendanme, ahora mi tiempo libre se ve reducido a tres dias dispersos en un mes. Y cuando llegan esos dias, los aprovecho para descansar. Asi que, el blog no muere pero andara en velocidad 1, lento, lento, carburando. Saludos desde el pais de los gatos.

19/09/1985

Para que vean lo que si es un dia historico los desgraciados de IMX (lo pongo en siglass para que no me contesten con un comercial como en antepenultima entrada). Prometo escribir un mejor articulo en el trigesimo aniversario del acontecimiento. Con todo respeto para lo acontecido aquel dia, un ejercicio imaginario de como paso, pues aun no habia nacido.

Pensar que un dia como ayer hace 25 años, en la capital, aquella ciudad de contrastes y enormidades que tanto me fascina, todo, o casi todo para no generalizar, era caos. Un horrible caos. La republica se paralizo al despertar una mañana y notar que un ambiente tenso y gris, muy aparte del smog, cubria la Ciudad de Mexico. Escombros donde no debian estar, gente diambulando sin sentido, algunos llorando, otros sangrando, otros las dos cosas. Apenas hace un minuto habia caido algo enorme. No se sabia que era, porque sencillamente no se veia, el polvo no se habia asentado. Solo un minuto habia pasado de la sacudida que levanto a muchos, que asusto a otros tantos y que silencio a muchos mas. Habia mucha confusion, pues este tipo de cosas, que vemos tan lejanas, nos paralizan al momento de vivirlas. Comenzo entonces el coro de voces, anonimas todas, preguntando por alguien, por algun conocido, nombres se escuchaban por la ciudad. Nombres en castellano, todos ellos tan familiares como para rogar que no fuesen de quienes se esperaba estuvieran bien. Pronto, muy enseguida, comenzo el llanto histerico , mientras se escuchaban caer trozos de roca, de diferente tamaño, muy frecuentemente tiradas por aquellos que se movian y salian de entre los escombros.
Asentado el polvo lo primero que se noto fue que el cielo otra vez estaba en su lugar, aquel tapado por los edificios que ya no estaban. Y un poco mas abajo, los edificios, o lo que quedaba de ellos, ante el asombro de los que miraban, un hotel de diez pisos convertido en una pila de piedras de no mas de diez metros. Todo el color se habia vuelto gris, un gris sucio impregnado en las paredes, embarrado en cada espacio de los edificios, rotos o no. El polvo se entremezclo con el aire, mientras que la tierra se trago lo que tenia encima. La gente comenzo entonces a buscar entre los escombros, despues de encontrar a quienes pertenecian a su gente, o por desgracia, motivados por la desaparicion de los mismos. Con la propias manos, llenas de polvo y sangre, la gente comenzo a escarbar entre las piedras, buscando alguna señal de vida, alguna esperanza. Los muebles y el televisor pasaron a menos, lo que se suplicaban encontrar era a aquel cuya sonrisa se habia visto el dia anterior, en la cena de siempre, con los aromas agridulces y las voces que dan confanza. No muchos se reencontraron.
En las calles los coches aparcados llenos de tierra gris mezclaban la ficcion con la realidad, a lado de enormes pilas de revoltijos, de los que antes eran fierros organizados, para aclarar, edificios con vida. No se podia pasar entre ellos, pues su altura se habia ladeado, haciendolos lucir raros, fuera de lugar y sobre todo imponentes, amenazadores, aun sin tomar en cuenta lo que significaban. Y es que lo que significaban era muerte, en todas sus formas. Las campanas repicaban mientras los que se quedaron en los edificios no tuvieron tiempo de un ultimo suspiro. Las paredes les cayeron encima y se mezclaron entre los excombros. Los edificios de siempre, donde vivia el familiar o el amigo, donde se solia pasar por las tardes, al que la vista se habia acostubrado, ya no existia, solo piedras y fierros retorcidos. Solo eso, recuerdos que quedaron derrumbados.
No se podia hacer nada, solo lamentarse y ver como pasaba el tiempo, entre los escombros, temiendo siempre lo peor, cada quien en su conciencia. La ayuda oficial nunca vino, como siempre, el que estaba en ese entonces al frente, como en todos lados, apenas y balbuceo tres palabras. Pues el terremoto fue impactante, lo que acababa de acontecer era, sobretodo, increible. No respeto clases sociales, hoteles de lujo y empresas adineradas se vinieron abajo, multifamiliares y chozas de igual forma. La naturaleza no distingue, es mas cruel que el hombre.
Y la crueldad del mismo hombre quedo sepultada en las ruinas, pues con las manos de cobre la gente comenzo a escarbar, a autoorganizarse sin preguntarle a nadie, solo por ayudar, sin slogan u otras intenciones.
Continuara..

-_-

Estoy asi, con los ojos rasgados, con los parpados pesados y las lagrimas secas. Delirando y balbuceando cosas de las que no me acordare despues. Pero algo puedo afirmar con mucho orgullo: Ya estoy de nuevo en mi casa. Gracias.
-_-