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Mangata

 

 
Durante la pandemia, a consecuencia del aislamiento que forzosamente se impuso, me dediqué a reencontrarme con el primer instrumento musical que conocí, el piano. Desde ese entonces compuse algunas canciones en las teclas y retomé ciertos pasajes musicales que mi memoria muscular aun retenía.
Seis años después, he aquí el resultado de ese ir y devenir de ideas, al que le puse Mangata (2026), el cual contiene 11 canciones cuyo principal instrumento me recuerda a aquel que había en casa de mis abuelos, de mis padres y ahora en la mía, para mucho bien y ningún mal. 
 
El Tracklist es el siguiente:
 
1. Cielo Azul
2. Un Ratito Junto a Mi
3. Cosmos
4. Fluyendo
5. La Música de las Esferas
6. No mi Amor
7. Alguien Me Espera
8. Murmullo
9. Afónico
10. Sobre La Condición Humana
11. Camino de Luna
 
¡Saludos desde un mundo extraño y algo cansado! 

Reseña del Concierto de Caifanes en Xmatkuil

 

14/02/2026

Hasta Morir - Aquí No Es Así - Detrás de Ti - Debajo de tu Piel
Detrás de los Cerros -  Dime Jaguar - Inés - Nada - Viaje Astral
Los Dioses Ocultos - Y Caíste -  De Noche Todos Los Gatos Son Pardos
Cuéntame Tu Vida - Matenme Porque Me Muero - Nubes
Viento - No Dejes Que - Perdí Mi Ojo de Venado - Afuera
Quisiera Ser Alcohol - La Célula Que Explota -  La Negra Tomasa

 

Subjetividades Previas

Hace mucho, muchisimo tiempo que no hago esto, lo de escribir mis impresiones sobre algún concierto al que asistí. El ultimo que reseñé ocurrió hace 14 años, que se sienten tan lejanos, que pareciera otra vida; ni siquiera la gran mayoría de mis células son las mismas, creo solo me quedan iguales las del cerebro. 
Podría dar las excusas de siempre del porque dejé de escribir reseñas de conciertos, a pesar de haber ido a varios mas (y hasta repetido artistas): que si estoy ocupado, que si el trabajo, la escuela, la vida, etc... pero lo cierto es que una penosa situación que ocurrió cuando asistí al concierto de Roger Waters en el Zócalo de la CDMX en el 2016, eliminó de mi ser las ganas de seguir reseñando conciertos. 
Evidentemente, el día del evento asistió una gran cantidad de gente, aprovechando lo gratuito del evento y lo peculiar de que el exbajista de Pink Floyd se presentará tocando las mejores y mas conocidas canciones de la banda. Yo, que en cierta manera ya estaba acostumbrado a ocasiones de tal magnitud, hice todo lo que la experiencia me había indicado hacer en este tipo de casos: llegar con varias horas de antelación y si era posible, aferrarse a alguna barandilla, pues el mar de gentes durante el recital suele moverse hacia enfrente y hacia atrás, cuestión de la que inevitablemente uno forma parte. Pues bien, a 4 o 5 canciones de terminar el concierto, un señor, que no había notado hasta ese momento, comenzó a gritarme y empujarme, de forma violenta, reclamándome el porque me iba "hacia atrás", como si le quisiera quitar su lugar. La verdad es que no me había dado cuenta de que tanto me había movido con el mar de gente (calculo que como 2 metros de mi lugar original) y menos de que estaba, involuntariamente, incomodando al don. Pero fue tan desagradable su reaccionar, que al intentar quejarse con uno de los trabajadores del gobierno que rondaba cerca, este le dijo que no me tocara, ni me empujara, que el concierto ya iba a terminar. 
Grande fue el cielo y la misericordia divina, porque realmente la actitud del sujeto arruinó mi experiencia musical, a tal punto de tan solo querer que se terminará el concierto para voltearme y plantarle cara, a ver si no le daba vergüenza frente a sus hijos (que veían con tristeza el accionar de su progenitor) confrontar a alguien que ni la debía ni la temía. Por fortuna (para el, por su bienestar, y para mi, por mi conciencia), cuando volteé ya se había esfumado, el y toda su familia, mezclándose entre el mar de gente que iba de regresó a sus hogares, contentos de haber disfrutado un recital tan soberbio, victimas sin saber de la envidia que me corroía en esos momentos, por el sentir que un imbécil no me dejó adquirir. 
Ese fue el primero de varios conciertos a los que posteriormente he ido. A saber: de los Red Hot Chili Peppers (malisimo el audio en el Palacio de los Rebotes), La Gusana Ciega, El Gran Silencio (que andaban tan enojados con la organización del evento, que se desquitaron la mejor forma posible: canalizando esa energía en música), otra vez a los queridos Tacvbos y a Paul McCartney (no es lo mismo los tres mosqueteros....), a Juan Luis Guerra, José Luis Perales, Silvia Estrada, Jenny and The Mexicats, entre otros... ninguno de los cuales escribí al respecto por el mal sabor de boca que me dejó esa experiencia ocurrida hace 10 años. 
Pero el tiempo pasa y se asienta el polvo. Resulta que a principios de mes, una ex alumna de Majo (quien da clases de danza) le ofreció conseguirle boletos para el concierto de Caifanes que iba a suceder en el Centro de Espectaculos Montejo, en Xmatkuil, por motivo del Carnaval. Estos boletos, que repartieron las autoridades locales de forma gratuita, rápidamente se esfumaron, y llegaron, muchos de ellos, a manos de revendedores. Majo me comentó en algún momento, que posiblemente le iban a dar 2 boletos para que fuéramos, y sirviera de salida romántica por el día de San Valentín, ademas de compensar cierto suceso en el cual no pude ver a Saul Hernández y compañía en el Tecate Acardia Mérida del 2019 por culpa de ellas y sus amigas, que tenían que ir al baño urgentemente, y yo les tenía que acompañar, para resguardarlas por si se fueran a romper, o algo así. Creo que se nota que tan mosqueado acabé por no ver a la banda en ese momento.
La cuestión es que, dos o tres días antes del evento, mi madre me preguntó por teléfono cuales eran mis planes para el 14 de Febrero. Yo, que estaba en la duda ante la incertidumbre de si finalmente le darían o no los boletos a Majo, le dije que probablemente iríamos a ver a Caifanes en Xmatkuil, "muy romanticamente". Ella enseguida me pidió que de ser posible le consiguiera uno mas para mi prima, de apenas 15 años, para que los fuera a ver, pues desde hace un tiempo se había hecho fan del grupo. Yo le dije que encantado, y me propuso enviarla en el Tren Maya apenas le confirmara lo del tercer boleto. 
Fue ahí cuando comenzó un pequeño viacrucis, leve, pero contundente para esta crónica. Al salir de trabajar, Majo me comentó que su alumna no pudo conseguir los boletos, pues estos se agotaron enseguida. Resulta que el Gobierno del Estado los repartió entre distintas instancias, para trabajadores y demás personal, de forma gratuita, por lo que se fueron volando. También se repartieron en algunas estaciones de radio y en redes sociales; estos también se esfumaron en unas cuantas horas, por lo que ni chance me dio de poder obtenerlos gratis en algún lado. Ante esta situación, tuve que recurrir a los servicios de quienes les comenté hace unas lineas que acapararon los boletos: los revendedores. 
Estuve buscando y preguntando por un día en Facebook, a personas que posteaban que tenían boletos para Caifanes y para otros eventos. La mayoría los vendía a $100 cada uno, lo que se me hacía un precio justo, a pesar de lo delictivo del asunto; creo fue eso lo que motivó a que la mayoría no contestaran ante la pregunta de que si tenían boletos. O tardaban horas en responder, solo para terminar diciéndome que se les habían acabado. A quien contacté y me dijo que si tenía, no hizo ninguna publicación en su perfil o en alguna pagina de reventa, sino que en algún comentario perdido entre los cientos que había en la publicación oficial del Gobierno, ofreció los boletos. Quedamos en un lugar en especifico, a una hora especifica, por lo que tuve que mover mar y tierra para acomodar mis tres ocupaciones y las veintitrés de Majo Burgos, las cuales terminé justo 10 minutos antes de la hora pactada. Por fortuna, el lugar donde dejé a Majo quedaba exactamente a ese tiempo de recorrido, por lo que, hasta eso, me lucí y llegué puntual. En lo que ocurría la transacción, le pregunté al revendedor, solo por hacerle platica, que cuantos había logrado vender. Me contestó que casi todos, y que solo le quedaban cuatro, incluyendo los tres que me iba a dar. No se si fue una premonición, o quizá por "agradecimiento" (sé que está mal esta practica, pero lo estaba haciendo por mi prima) que decidí comprarle el ultimo boleto, por lo que al final de ese día, tenía en mis manos cuatro boletos para el concierto. 
Mis padres, sabiamente, rectificaron su decisión de enviar a Mérida a mi prima, a su corta edad, en el Tren Maya, por lo que decidieron venir el mero día, y así aprovechar para pasear un rato. Una vez que llegaron, y después de alistarnos, nos encaminamos por periférico hacia Xmatkuil.Tras media hora en un tramo con mucho tráfico, logramos entrar al final del estacionamiento y nos dirigimos hacia los locales de comida. Mi prima andaba un poco nerviosa, pues sería prácticamente su primer concierto masivo (mas no su primer evento de esa índole, pues estuvo en el Zócalo en el ultimo Grito de Independencia de AMLO, allá en la gran ciudad), así que la conforté diciéndole que no pasaba nada, que normalmente en este tipo de eventos, había un buen espacio entre la gente. Después de cenar una parrillada, nos encaminamos hacia el lugar donde iba a ser el concierto, y fue ahí cuando mi madre se animó para aprovechar ese boleto de sobra que teníamos y asistir al concierto. Le insistimos a mi padre, pero el prefirió quedarse fuera, pasear un rato en Xmatkuil e ir a descansar a la camioneta, por lo que Majo, mi madre, mi prima y yo entramos al local del evento, que es básicamente una gran explanada y un espacio para poner el escenario, que ya estaba armado en su totalidad, con las luces prendidas y las pantallas mostrando el logo de la banda. 

El concierto
 
Las luces se apagaron y el griterío se intensificó. Fue entonces cuando comenzaron a entrar, uno por uno, los miembros de la banda: primero fue Alfonso André, con su larga melena negra (pintada, obvio), que comenzó a marcar el ritmo en una batería que sonaba de maravilla. A el le siguieron Rodrigo Baills y Marco Rentería (Guitarra y Bajo, respectivamente) en el lugar al que históricamente pertenecieron los dos miembros mas controversiales de los Caifos: Alejandro Marcovich y Sabo Romo. Independientemente de su enorme aporte musical al legado del grupo, de Marcovich se entiende que no por buena persona lo corrieron... y de Sabo Romo solo puedo decir que, será un excéntrico y lo que sea, pero no estuvo bien que lo sacaran así namas por tener un proyecto paralelo (la serie de conciertos de Rock en tu Idioma), inclusive cuando el mismo se sintiera incomodo y hasta fuera de lugar tocando con la banda. Terminado esta descripción de mi sentir, con total certeza puedo afirmar que Baills y Rentería son unos excelentes músicos, que, respetando lo establecido por sus antecesores en las cuerdas, se atreven a proponer de tal forma que aportan al sonido del grupo para bien, engrandeciendolo. 
Después de ellos dos, se asomó al escenario Diego Herrera, con una Keytar, que es de esos teclados que se cuelgan de un tahalí como guitarra,  y hasta tienen un mango, para controlar el sonido. Mis respetos para el recién cumpleañero, porque fue el, en mi opinión, el que sacó la casta y el concierto adelante, tocando los teclados de una manera excelente, y luciéndose épicamente en el saxofón. 
El momento en el que los gritos y las ovaciónes del publico subieron de intensidad fue cuando salió al escenario nadamas y nada menos que el Caifán mayor, el Jaguar de los Dioses Ocultos, Saul Hernández. Yo se que la edad le llega a todos, y se que Saul (que no es su nombre verdadero, por extraño que parezca) ha llevado una vida muy dura, físicamente hablando, pues entre lo pesado de andar de gira todo el rato, las drogas en los días de antaño, la enfermedad que lo llevo a operarse 40 veces la garganta (entre que si o no fue cáncer, el prefiere guardárselo) y el accidente por Tulum en el que se volcó el coche que manejaba en carretera, aquella voz poderosa que apareció en la discografía del grupo no estuvo del todo presente, lo cual no es queja, sino mas bien acotación. Y en cuanto salió al escenario, se me hizo su aspecto como si fuera el de algún tío o pariente que solía irse de juerga antes de que yo naciera, pero ahora entre contento y fatigado, cuestión que le comenté a mi madre. Ella coincidió en ese aspecto, e incluso su sorpreza fue mayor, pues por alguna razón esperaba que salieran aquellos jovenazos de pelo largo y juventud eterna que veía en los videos musicales y en las portadas de los discos, que ella recordaba cuando tenía 20 años. 
El concierto comenzó con dos clasicazos, Hasta Morir y Aquí No Es Así. En ese momento me di cuenta de varias cuestiones: que no me sabía o no me acordaba tan bien de las canciones de los Caifos, como pensaba que lo haría al momento de escucharlas en el concierto; que mi prima, con todo y su corta edad, si es fan true, diría Majo, pues en varios momentos nos recordó el titulo de las canciones y que, si bien a pesar de los 40,000 asistentes que hubieron, realmente no sentí que estuviéramos en una marabunta asfixiante, lo cierto es que lo plano del lugar impedían que Majo, mi madre y mi prima, que son cabeza y media mas bajas que yo, vieran a plenitud el escenario, por lo que mi madre con mi prima estuvo cambiándose de lugar a cada rato, para ver si alcanzaba a ver mejor. Lo que si, es que regresaban a cada rato, pues mi prima quería, aunque no lo dijera, estar con nosotros, ahí, en ese punto exacto, viendo a una de sus bandas favoritas. 
El concierto continuó con Detrás de Ti y Debajo de Tu Piel, canciones que siento son un poco menos conocidas para el público en general, a pesar de haber sido publicada en El Diablito y El Silencio, dos de los discos mas conocidos de la banda (igual solo tienen cuatro, por lo que decir "mas conocidos" no implica que los otros dos sean desconocidos, sino simplemente, menos consumidos). Eso si, su interpretación musical fue excelsa, aunque siendo sinceros, apenas y un tanto tibia, pues se notaba que la banda apenas estaba calentando los motores. Este aspecto se reflejó en los ánimos del publico con las canciones que siguieron tocando. Tanto Detrás de Los Cerros, como Dime Jaguar y la tocada posteriormente Viaje Astral son canciones de Jaguares, y a lo mejor quienes son de verdad fanáticos a morir de Saul se las saben, pero se pudo notar que bastantes personas en el público de ese día no las conocían, lo cual no tiene nada de malo, pero si contribuyo a entibiar aun mas los ánimos. De hecho, en mi debraye mental, a veces decía que no quería ir a ver a Caifanes en la actualidad, porque eran los Jaguares bajo ese nombre. Tampoco Inés ni Y Caíste, que son algunas de las nuevas canciones que sacaron en cuanto corrieron a Marcovich, algunos años después de la reunión del 2011, para quedarse con los derechos del nombre de la banda, eran tan conocidas por la raza, como le diría en algunos momentos Saul al público, pero fueron bien recibidas, en parte por los visuales que acompañaron en cada canción, que les daba frescura y dinamismo, y en parte porque traían las letras para que pudiéramos cantarlas. Ademas, se nota que, por novedosas, los Caifos disfrutan mucho tocarlas en vivo, por lo que era muy valido concederles ese momento, mientras nos dieran interpretaciones tan buenas como las que nos estaban comenzando a dar en esos momentos. 
También entre ese lapso de canciones tocaron Nada, de su primer álbum, canción que, para ser muy honestos, hasta la fecha desconozco. Incluso no se si mi prima se la sabía. Más adelante continuaron con otra canción que ubiqué sinceramente por los visuales, De Noche Todos Los Gatos Son Pardos, pues literalmente en la pantalla principal del concierto apareció el ojo de un gato, presumiblemente pardo, por la hora del evento. Justo después tocaron Cuéntame Tu Vida, de nuevamente su primer disco, de cuyo coro memorable me acordé parcialmente, mientras me sentía en la desesperación, al sentirme oxidado de no saber exactamente lo que estaba escuchando. 
Pero por fortuna, entre ese tandem de canciones, apareció un clásico de esos que están ya en el ADN social de mexicano noventero, Los Dioses Ocultos. La canción es eterna, con sus etéreos sintetizadores  y su lírica existencialista, que cuestiona sobre actos imposibles y la responsabilidad de seres divinos y entes terrenales. Por su puesto, el publico quedó extasiado al estar escuchando semejante himno. Creo un poco antes de que tocaran esa canción, mi madre decidió salir un rato de entre el gentío para reposar su pies, pues debido a que, como no sabía que se iba a quedar al concierto, no se había puesto los zapatos adecuados (creo que tenía tacón bajo). Esa decisión la llevó a tener su propia aventura, pues ya no la vimos hasta el final del concierto, momento en que nos contó lo que les escribiré mas adelante. 
El concierto continuó, ahora si, con las mas clásicas del grupo. El escenario se fue a negros y en las pantallas se reprodujo un clip de una película de Tintan, en blanco y negro. Pensé que se iban a echar la de Pachuco, al ver al cómico en la pantalla, pues según había leído, recientemente la estaban covereando. Pero me equivoqué. En cuanto sonó Mátenme Porque Me Muero, tuve una regresión a mis años universitarios, cuando descubrí al grupo, mientras el publico coreaba la rola, extasiado. Recordé mi tiempo de antaño pues de las primeras cosas que me gustaron del grupo fueron los finales de esta canción, junto a la de Piedra, que acababan dejando solo al teclado (según yo, en Piedra lo que se escucha es un teclado imitando a un conjunto de bronces). Y fue grande mi disfrute cuando Diego Herrera terminó la canción de maneja magistral, tocando el final tal como en el disco, pero en lugar de terminar abruptamente, seguía subiendo la tonalidad con maestría, en un crescendo perfecto, que explotó en aplausos. 
La cuestión continuó con la tropical Nubes, que puso al publico a saltar y bailotear, con su cadencia latina, el saxofón de Herrera y un fondo de pantalla de, obviamente, nubes, con la perspectiva de alguien que las atraviesa volando. Viento continuó como un momento de emotividad, pues esta se la dedicaron a una persona, muy amigo del grupo, que recién había fallecido. En la pantalla aparecieron fotos de la infancia y juventud del activista, mientras el ambiente se llenaba de nostalgia, pues la letra del coro, que implora a lo intangible detenerse y no ser mas, seguro a mas de alguno le trajo a su mente rostros y vivencias que fueron y no serán nunca mas. O por lo menos, a mi me pasó así. 
 La siguiente canción fue la eterna No Dejes Que, otra de esas que esta tatuada en la memoria de una generación entera. Al fin, después de muchos intentos, me encontraba coreando una canción, y en especifico debía ser esta, la que me abrió el panorama, al escucharla por primera vez, de que había rock en español mas allá de Café Tacvba (tuve ese sesgo mucho tiempo). Aquella que canté en algún karaoke perdido cerca de Insurgentes, un viernes saliendo de un trabajo horrible, cuando vivía en la Ciudad de México, en compañía de Eli y los godínez de la oficina. Aquella que me emocionaba escuchar en vivo, después de dos o tres intentos fallidos. 
Después de la catarsis que fue, para mi, escuchar No Dejes Que, los Caifanes tocaron la de Perdí Mi Ojo de Venado, la cual Majo venia insistiendo en que no la iban a tocar, pero que le gustaría escucharla. Escucharla cantar el coro, mientras lo épico de esa canción sonaba cual himno de batalla, con sus redobles, remates contundentes, y un vigoroso solo de batería a cargo del buen Alfonso, mientras el publico, la Majo y yo batíamos la cabeza, me terminó por alegrar el día. 
Después de este rítmico momento, los Caifanes comenzaron a tocar un beat mas en la onda alternativa de lo que a la larga sería, para mi sorpresa, una versión distinta de otra de sus grandes canciones: Afuera. Por supuesto, la versión original, con su mezcla entre musica y ritmos que evocan a lo prehispánico, y el trabajo de Marcovich se extrañó con ganas, pero esta nueva versión fue sumamente disfrutable, y sobre todo, cantable, como demostró el publico, que se adaptó enseguida al nuevo tempo y beat de esta versión, y que vitoreó enardecido, cuando comenzó la sección media de la canción, con tambores y riffs en compaces que recordaban al original, y cuando la canción prosiguió, ahora si, con el ritmo clásico, y una sección final, alargada con solos de Saul y Rodrigo Baills. 
Terminada la canción, comenzó el breve momento antes del encore. En ese momento, algunas de las personas del público comenzaron a retirarse, por lo que Majo, mi prima y yo nos movimos mas para el frente, motivados por ver (y oír) mas de cerca al grupo, hasta quedar bastante mas apretujados entre la gente. En lo que la gente gritaba y aplaudía para que siguiera el concierto, pude notar que mi prima no era la única adolescente entusiasmada por ver a la veterana agrupación. Muchos adolescentes habían ido al concierto, ataviados con camisas negras con el logo de la banda, emocionados por estar ahí, cantando las canciones intensamente. En ese instante nos topamos con uno de mis sobrinos, hijo de un primo, que se lleva con mi primita, pues son de casi la misma edad. Platicaron un poco en lo que continuaba el concierto y, aprovechando que estaba mas alto y mas enfrente, ella le dió su celular y y le encargó que grabará lo mas que pudiera. 
Justo estaba dándole el celular cuando se volvieron a apagar las luces del escenario y salió Diego Herrera, con su saxofón, a continuar dando la excelente cátedra que ya venía haciendo en el concierto. ¡Incluso se aventó parte del himno nacional!. Un momento después salió a acompañarle con la guitarra rítmica Saul Hernández, para improvisar otro tanto y comenzar a tocar una versión intima, emotiva y minimalista de Quisiera Ser Alcohol, que fue bella y sublime, cantada al unisono por Saul y el publico, y amenizada en el Sax por Herrera, que superó con creces la versión original, en la cual el no participó. Este acto habla excelente del multi instrumentista, que dejó de lado el ego que normalmente acompaña a músicos de su fama y calibre, para interpretar y apropiarse de una pieza que brillaba por su ausencia. 
Después del solemne dúo, los demás miembros de la banda subieron al escenario, y comandados por Diego en el piano, comenzaron los primeros acordes de La Célula Que Explota, canción que alberga visiones delirantes en una estructura que mezcla, triunfalmente, referentes tan dispares como el mariachi y el rock, logrando evocar por medio del sonido, quizá sin querer pero de manera contundente, una analogía a esa mezcla agobiante pero indispensable  y necesaria de la mexicaneidad de los habitantes de esta república. La interpretación fue algo corta, de tiempo, lo cual no impidió que la canción fuera coreada por el publico, que se encontraba ya entregado a lo que fuese que tocara la agrupación. 
Y por supuesto, para cerrar, comenzó a sonar el punteo de lo que es el clásico eterno, que define no solo a una generación, ni a la mexicaneidad, sino a buena parte del continente, de los estratos y de los pies, al apropiarse de un ritmo que levanta y sacude: la cumbia de La Negra Tomasa. La interpretación de este tema por parte de los Caifos fue extraordinaria, alargándose lo necesario para convertirse en otra cosa, que va mas allá de lo establecido en el disco, y que recuerda el enorme impacto que significó para todo un movimiento musical, siendo su punta de lanza. Y que gran goce poder escuchar esta rola en vivo, rodeado de gente dejándose llevar por los graves del bajo, la ritmología de la batería y percusiones, una guitarra filosa y brillante, el sax penetrante y nocturno, y una voz que por momentos, parecía recuperar el brío de antaño. 
Al terminar el concierto, la gente avanzó hacia la salida, entre entusiasmada por lo experimentado y fatigada por la energía derramada. Entre todo el contingente nos encontramos con mi madre, que estaba emocionada contándonos los detalles de su experiencia, al mismo tiempo que mi prima maldecía a unos pelones que estuvieron frente a ella durante el evento, según estorbándole la vista, a pesar de que, a mi consideración, su calva otorgaba mayor rango de visión a quien estuviera detrás de ellos, que algún cráneo con cabello. 
En el caso de mi madre, resulta que se aventuró aun mas que nosotros, pues nos comentó que después de reposar sus pies, intentó llegar hasta el lugar donde, según ella, estábamos ubicados. Pero entre tanta gente se perdió, por lo que, sin querer, terminó hasta el frente del escenario, con otras señoras de su edad, adolescentes alborotados y señores sacados de los memes que dicen "pongan a Caifanes". Nos comentó que estuvo un rato frente a una de las bocinas de la tarima, pero que no soportó mas de dos canciones tan de cerca, por lo que se movió para otro lado, baile y baile en lo que, a su consideración, y en concordancia con la mía, se puso mas bueno el ambiente durante el ultimo cuarto del concierto. Todavía se puso mas bueno cuando uno de los asistentes, de altura considerable, sacó un porro, lo prendió, inhalo y les sopló a todos los que estaban por debajo y al lado de el. Tan fuerte estaba la hierba, que mi madre y la señora que se le pegó bromearon con que ya no les dolía ninguna parte del cuerpo con tanta humareda, y por eso continuaron saltando en lo que quedó del recital. 
Después de acompañar, o dejarnos llevar por el gentío, llegamos a un puesto de camisas donde mi prima se compró una con el nombre de los Caifanes, y nos dirigimos al estacionamiento, donde nos encontramos con mi padre en la camioneta, para dirigirnos contentos y cansados a la casa en Itzincab. Fue un excelente día.  

Diástole


 

He aquí la segunda parte del proyecto llamado ELECTROCARDIOGRAMA, Diástole (2023), que es la continuación, o mas bien, el complemento de Sístole. La temática de este álbum se centra en esa etapa de la vida donde no tienes ni idea de a donde vas, ni de quien eres, aun cuando la sociedad te diga que ya deberías ser un humano hecho y derecho. Adulto joven, le dicen. La realidad es que solo eres un miope social que no vive, sino sobrevive, con la esperanza imposible de la estabilidad y la de cosechar los frutos de un esfuerzo insuficiente.
Frustración constante, lo cierto es que uno está a la expectativa de lo peor que pueda pasar, pues ya hace algún tiempo que con resignación admitiste la innegable realidad, aun cuando de vez en cuando restos de una vida anterior te cuestionen el porque acabaste como se supone nunca ibas a acabar. Aparentemente, ni un trabajo, por mas digno que sea, te conforta en esa eterna búsqueda de lo ignoto e indescriptible. Solo quieres sentirte bien, sin importar el rumbo o como termine lo que en algún momento se tiene que acabar.
Aun así, existe el dejo de la esperanza, pues en secreto te cautiva que exista la posibilidad de si poder triunfar en la vida, de enderezar aquel camino que nunca estuvo derecho. Incluso puede ocurrir el reencuentro con el antiguo amor, ese que logra, por un momento, devolverte esas sensaciones de antaño, todas ellas procesadas bajo la supuesta madurez que dan los años, superando la óptica juvenil y los limites referenciales del ayer.
Pero algo por dentro se retuerce, envejece y se le endurece la piel, recordándote la mediocre normalidad de tu realidad. Luchas contra ello, sufres por dentro, mientras que por fuera ocurre esa batalla contra ti mismo. Las consecuencias de esa guerra son la perdida de casi todo lo que amaste, de lo que eras y nunca volverás a ser. Ni siquiera sabes a ciencia cierta que ocasionó ese conflicto, pues te encontrabas bien, dentro de lo que cabe. Solo lograste alejar a la gente, pues no te amaban como debían de hacerlo, según tus parámetros egoístas. Tu mente se vuelve una mezcolanza de sensaciones y pensamientos y te hundes, en lo mas profundo de ti, donde no es muy conveniente que estés, a solas, con tus pensamientos.
Es ahí donde empieza el proceso de resurgir, donde disciernes entre lo que eres, lo que pretendes ser, lo que pretenden que seas y por supuesto, en lo que no eres y nunca seras. Te das cuenta que ni la autocompasión, ni los mitos que inventaste van a sustentar ese respirar constante, que da vida y fuerzas a ese ser, lleno de cargas necesarias. A poder y pensar se le suma poder actuar, y se elabora la epifanía máxima: Este es tu corazón, latiendo hoy; esta es tu vida, y de nadie mas.  

El tracklist es el siguiente:

1. En Eterno Sopor
2. Godínez
3. Versus
4. Las Cosas Como Son
5. Alguien Correcto
6. Totalmente Normal
7. Treinta Vueltas al Sol
8. Onírico
9. Ilusionado
10. Lejos de Aquí
11. Aquí Dentro
12. Reset.
13. Electrocardiograma
14. Adiós

¡Saludos, desde el corazón!

Sístole


 
Me tomo 8 años hacer este par de álbumes, desde que se me ocurrió contar una historia hasta el día de hoy, que publico por aquí la primera parte de las dos que conforman el proyecto ELECTROCARDIOGRAMA.
El primer álbum, Sístole (2023), es en primera instancia un flashback a esa añorada adolescencia y juventud, cuando los anhelos y las realidades apenas se estaban poniendo de acuerdo para echarte un balde de agua fráa en la cabezota. Es regresar a esos tiempos de antaño que ya no son tangibles, que ya no existen nunca más, pero que son ideales para romantizar y terminar añorando esa supuesta libertad, que mas bien era tener falta de responsabilidades, madurez y mucho tiempo de sobra.
Música de verano, bien punk y luego pop del masticable, conforme avanza la narrativa se va desmitificando esa vanagloria juvenil y aparece el primer amor, que sufre y es crédulo por la obvia falta de experiencia, y el primer instante, cuando toda tus esperanzas, anhelos y expectativas comienzan a ser depositas en una persona, aquella que ha replanteado tus esquemas, la que ha revelado tu fragilidad. 
También aparece el inevitable desenlace, en el que nada es para siempre, pues cuenta como un día esa persona tan especial se levanta exclamando “Nunca más” y se aleja de tu lado, sacudiendo tu mundo. Todo esto bajo la excusa de que al fin pudo comprender lo ínfima que es la vida y de como ya pudo ver todos los detalles; de que el miedo horrible a sentirse en soledad es algo humano y que la nostalgia no significa debilidad.
Al final, lo qué queda después de que se quiebren las ilusiones y se despoje la esperanza que tenías hacia las demás personas (visión llena de egoísmo, lo se, pero pues así va la historia…), es tener el valor y el temple para hacer algo bien escabroso: encontrarse a uno mismo. Pero ese relato ya le concierne a la segunda parte de esta historia.
 
El tracklist es el siguiente:
 
1. Pank
2. Epifanía
3. Injusticia
4. El Soñador
5. Revolución
6. Ícaro
7. Gehena
8. Sobreviví
9. Leukos
10. Fidem
11. ¿Donde Estas?
12. Apático
13. Luz Artificial
14. Sin Mas

¡Saludos desde las mas insospechadas cuestiones!

Cor


Sin que alguna sea verdaderamente mala o desechable, las canciones de Cor (2022) son en realidad descartes de un proyecto mucho más grande que lleva ya bastantes años tomando forma.
Resulta que hace algún tiempo a mi mente, que tiene el mal hábito de estar inquieta, se le ocurrió hacer un álbum doble conceptual, como esos que eran populares en los 70s. Idearlo fue fácil; componer las canciones, un disfrute; darle forma a la historia que quería contar, muy entretenido, pero grabarlo fue y sigue siendo el detalle bochornoso, pues un terremoto, varias mudanzas, una ruptura amorosa, la inestabilidad económica y emocional, una pandemia y un nuevo trabajo se han atravesado en el camino desde que comencé a plasmar las primeras notas de aquel mamotreto sonoro.
Como la cuestión de grabar requiere prueba y error, comencé primero con las canciones que no quedaron en la lista final de aquel álbum, las cuales fueron apartadas más por razones estilísticas y de narrativa que porque sean deficientes. Quizá no encajaba la letra con lo que quería decir en la historia, quizá la música descuadraba con el mood o quizá hubo otra canción que decía “mejor” lo que la trama necesitaba.

Al final, este conjunto de canciones resultó sonar bien juntas, con coherencia y carácter, como si fueran otra cosa aparte, algo planeado y no derivadas del intento de Rock Opera que saldrá, si todo sale conforme al plan, hasta el próximo año.
Les dejo entonces este álbum lleno de canciones que afortunadamente no se perdieron en la memoria de la computadora y que sirven de preámbulo para lo que viene.

El tracklist es el siguiente:

1. Anamnesis
2. Innato
3. Todos Los Días
4. Ultramar
5.
Sobre Caer
6. Dime, Dime

7. Lluvia

8. Lo Sé (Lo Haré)
9. Patético
10. Delirios

11. Corazón

12. Universo

13. Etérea
14. Cogniciones

!Saludos desde la post realidad!

Paax

 

Este es el primer álbum que publico el mismo año que sube al streaming. No me atrevo a afirmar que son nuevas canciones, eso si, ya que muchas de ellas las comencé a grabar desde antes que terminara el álbum anterior.
Grabado y editado durante 5 años en tres lugares distintos (El DF, Cancún y Mérida), Paax (2021), debido a la naturaleza itinerante e intermitente de su producción, resulta ser un ejercicio de cero perfección y más emotividad, de grabar al momento sin más que la guitarra acústica , mi voz y todos los sonidos emulados por la computadora al alcance de mis dedos. Es quizá por ello, mi disco más humano, en el que solo quise hacer música porque se me antojaba hacerla, sin presión, sin tiempos establecidos. Sin tomárselo tan en serio.


El Tracklist es el siguiente:

1. Masca La Iguana
2. Mariposa de Ojos Verdes
3. Hoy Ya No Te Quiero
4. Resolana
5. Sueño Urbano
6. Quisiera
7.Euterpe
8. Sideral
9. Sencillamente
10. En Un Mar de Ángeles
11. Labios Color Azul
12. Ziel
 
¡Saludos desde los últimos días de este año truculento!
 

Eigengrau

Durante la grabación de Eigengrau (2019) ocurrieron muchos cosas en mi vida. Dejé el lugar donde habité por mucho tiempo para irme a estudiar a la capital. Concluyó una larga y complicada relación amorosa de la que fui participe y me tocó estar en un horrible temblor que fue el inicio del fin de mi etapa laboral en una empresa, que de por si, ya estaba deteriorada.
Ante tal panorama, brotaron canciones grises que me sirvieron para sacar todo lo que no podía conciliar en mis largas caminatas por las calles de la gran ciudad. Este fue el primer álbum, de hecho, en el que escribí nuevas canciones, ya que, en todos los anteriores, lo que hacía era escoger de un grupo de canciones, escritas años atrás, las que mas quedaran con el ánimo del momento. Por ello, pienso que es como un diario musical de lo que sentí y viví durante los tres años que estuve en el ombligo de la luna. 

 El tracklist es el siguiente:
 
1. Desidia 
2. Ilumíname 
3. Plegaria 
4. Abstraer 
5. Errante
6. Eterno Resplandor 
7. Obsesión 
8. Urbanidades
9. Canción Cálida
10. Ínfimo y Supremo
11. Sin Caer 
12. Kokoro 

 ¡Saludos desde los recuerdos grises de una vida anterior!
 

Ferrumen




En el quehacer de cualquier actividad uno va descartando lo que no queda, lo que no sirve, lo que sobra o que estaría mejor en otro lado. Así sucede también al momento de elegir qué canciones entran y cuáles no a un álbum.
Ferrumen (2017)
es un breve compilado de aquellas canciones que no hallaron su lugar en los primeros 7 álbumes, las cuales retomé para darles un sonido armonioso entre ellas, ya que originalmente, al ser de distintos álbumes, sonaba dispar. Toda esta labor bajo la idea de que el álbum anterior sería el último que haría, cuestión que resultó no ser cierta. 

El tracklist es el siguiente: 
 
1. Estresado
2. Nada
3. Método
4. Pesadilla
5. Monstruo
6. Gehena
7. Ente
8. Invictus
9. Soy 
10. Esencia 

¡Saludos desde la impasibilidad del tiempo!
 

Phosphenes

 


Son doce canciones del genero pop las que forman el tercer y último álbum de la trilogía que abarca parte de las rolas que escribí, durante cierto aislamiento social y urbano en el que estuve hace ya varios años. En un principio pretendía que estos tres álbumes fueran uno solo doble, cuyas canciones pasaran por todos los géneros musicales posibles. Ya tiempo después, vislumbre que era demasiado, y que aquello podría convertir en algo tedioso a lo que debería disfrutarse, como lo es el acto de escuchar música. De aquel disco doble solo quedo el nombre, Phosphenes (2016), el cual resulto ser bastante adecuado para describir metafóricamente el contenido de este álbum, cuyas canciones podrían compararse con luces de colores que si bien pasan sin complicarse demasiado, de cierto modo logran quedarse impregnadas en algún recóndito del inconsciente.

 El tracklist es el siguiente: 

1. No Quiero Morir 
2. Nací en la Ciudad 
3. Y No Morir en el Intento 
4. La Grieta 
5. Sueño Profundo 
6. Poema 
7. Sin Nombre 
8. Las Cosas Simples 
9. Vals Celestial 
10. Canción de Cuna 
11. Renacer 
12. Libérate 

 ¡Saludos desde estos tiempos tan extraños!
 

Mar


Mar (2015) es el segundo de tres álbumes que albergan un grupo amplio de canciones que surgieron en el aislamiento urbano que fue estar sin internet y sin lugares cercanos a dónde ir, durante bastantes meses. Particularmente, esta docena de canciones tienen, ademas de una instrumentación similar que se podría definir como "electro-acústica" sin llegar al absoluto de un género o del otro, un tema lírico en común en el que se habla de las diferentes formas de dejar de ser, y del duelo que se vive después de ello. 
Desde la muerte física hasta el aislamiento social, pasando por las diversas crisis que da la mente hasta llegar a la inquietud del deterioro de lo que nos rodea, las letras de este álbum tratan de reflejar esa situación tan fugaz de nuestro transcurrir, en el que nos desenvolvemos sin tener en cuenta que somos tan finitos e insignificantes, anhelando esa calma que, en apariencia, nada en este mundo nos puede otorgar...

El Tracklist es el siguiente: 

1. Rómpeme
2. Piel
3. Sentirte
4. Alas Eléctricas
5. Sobre Crecer
6. Dioses y Misterios
7. Ventana
8. Yendo y Viniendo
9) Verdades de Esta Vida Tan Real
10. Anhedonia
11. Para Los Que Mas Amé
12. Mar

¡Saludos desde la recuperación pulmonar!
 

Sínople


Hace algunos ayeres terminé viviendo en un lugar lejos de la ciudad, sin acceso a internet o a algún sitio en donde entretenerse. Eramos solo yo, un cuarto pequeño con bastante eco y mi guitarra, entre casas vacías y el sereno de las mañanas invernales. Bajo estas circunstancias, lejos de cualquier distracción o responsabilidad, no me quedo de otra mas que hacer y rehacer canciones. Todos los días, lleno de creatividad, emanaban de mi a borbotones distintas melodías, acordes y ritmos que jamas en la cotidianidad se me hubieran ocurrido. 
Sínople (2015) es el primero de los tres álbumes que albergan esa marabunta de canciones, y en especifico, tiene las que salieron mas roqueras. Es de mis favoritos de hecho, pues considero que, musical y conceptualmente hablando, tiene los elementos que debe tener, ni mas ni menos, y termina cuando debe hacerlo. 

 El Tracklist es el siguiente: 

1. M.A.D. 
2. Esta Es Tu Vida 
3. Huevo Geopolítico 
4. Antimateria 
5. Cælum 
6. Esta Canción Es Un Arma Más 
7. Katakritos 
8. Azur 
9. El Silencio De Las Voces 
10. Un Hombre Mejor 

 ¡Saludos desde los últimos días del 2020!
 

Boanerges


Boanerges (2014) surgió como respuesta a la frustración e impotencia que sentía a mediados de un año muy revelador. Fue dejar las suaves melodías un rato y plasmar en el ruido y la distorsión toda la ira causada por diferentes motivos que me afectaron de manera personal y laboral, desprendiéndome de muchas comodidades y costumbres, para confrontar una realidad con la que estaba en desacuerdo.
Este álbum es el reflejo de algo tan efímero como lo es el enojarse; es capturar ese instante en 12 canciones y poder desahogarse a través de ellas, por medio de la música y del arte, sin mas pretensión que la expresión, como un grito que no pretende agredir sino tan solo existir. 

 El tracklist es el siguiente: 

1. Resilencia
2. Veneno
3. Ragnarök 
4. Paranoia 
5. Miedo de Volar 
6. Inspiración
7. Reclamo 
8. Instinto
9. Sado
10. Pensamientos Barrabases
11. Perdóname 
12. De Viaje 

 ¡Saludos desde la realidad virtual! 
 

Petrichor



Después de haber pasado por una época difícil y ruidosa, lo único que quería era paz y tranquilidad, sin sobresaltos ni brusquedad, tanto anímica como musicalmente. Para ello la creación de Petrichor (2014) fungió como catarsis adecuada para el momento indicado.
Dejé a un lado las distorsiones y el estruendo para encontrar otra forma de expresión, mas etérea pero mas cercana a la sensación que quería tener y transmitir, similar a la calma de quien queda absorto al olor y al sonido de la lluvia, que arrastra toda la suciedad.
Hice a un lado la seguridad de las guitarras procesadas y retomé a la siempre fiel acústica, cuyas cuerdas de nylon son las primeras en expresar casi todas las canciones que compongo, para volver a lo primigenio y sentar las bases sonoras, añadiendo texturas y melodías menos agresivas, que se pudieran tomar su tiempo para respirar. 

El Tracklist es el siguiente: 

1. Lugares
2. Realidad Virtual
3. Recuerdos Rotos
4. Manifiesto
5. Afrodita
6. Sobre Sentirse Culpable
7. 5 30
8. Inocencia
9. Tú
10. Internet
11. Tiempo
12). Cursi

¡Saludos desde la nueva normalidad!

Hábitus


Hábitus (2013) contiene la mayoría de las canciones que compuse para un grupo de rock llamado Hábitus. Cualquier "concierto" con ellos era básicamente tocar el setlist que aparece en el disco, en lugares mal iluminados, con olor a cigarro y cerveza y con una paga miserable. Eso si, íbamos bien preparados, con muchos ensayos por detrás.
Intenté reflejar ese ambiente de garage, de armar el equipo, afinar y ponerse a tocar a lo bestia,
en este disco. No sé si logré, sinceramente. Quizá este álbum sea tan solo un pastiche sin la euforia y la adrenalina que posee la música en vivo, o tal vez estoy romantizando esa etapa y en realidad su producción es excelsa, a comparación de lo raquíticos que nos escuchábamos. No lo se, pero me agrada esta serie de canciones, porque me traen recuerdos y sensaciones de otra vida que tuve, en la que me complicaba de más, aún en las cosas simples.

El Tracklist es el siguiente:

1. Bipolar
2. Farol
3. Esperar
4. Cielo e Infierno
5. Sui Géneris
6. Ágape
7. Tentación
8. Sálvate
9. Odio
10. Metamorfosis


¡Saludos desde las trincheras!

Katakritos


Katakritos (2012) fue el primer álbum que grabé. En el hay una mezcla de frustración, melancolía y angustia post-adolecente con una experimentación musical que de algún modo mantuvo coherencia, ya que recuerdo que en esta etapa quería utilizar todos los instrumentos, efectos y pluggins que me ofrecía Logic Pro (el programa en el que grabó mis canciones) de manera indiscriminada.
Quizá la limitante de ser neófito en los asuntos de la grabación y edición de audio fue lo que definió el sonido lúgubre y brumoso del disco, por no decir que en realidad se le notan los remedos y remaches en sus canciones debido a mi falta de experiencia, y que le sobra lo pretencioso, lo cual es bueno, ya que le da cierto dejo de inexperiencia, pero a la vez frescura y hasta inclusive, se le nota la ambición.

El Tracklist es el siguiente:

1. El Hombre Que Siempre Soñé
2. Y Seguimos insistiendo
3. Sobre Disolverse
4. Esquizofrenia
5. Pecador 
6. Geometric Style
7. Ruido
8. Luna Azul
9. Eterna
10. Falsas Sensaciones

 ¡Saludos Cordiales!

Brassica EP


Y después de tanto bla bla bla finalmente, y de manera oficial, estoy comenzando a publicar mis canciones en Spotify y demás servicios de streaming. Imagínense, cuando empecé a alardear que dedicaba mis ratos libres a componer música, pensaba publicar mis rolas en CD. Ahora van a navegar por el intangible mar de la web, ya que en unos cuantos años la tecnología evolucionó tanto que todos mis muy queridos y romantizados formatos físicos quedaron obsoletos.
Brassica (2011) es un EP que reúne las primeras canciones que grabé de manera formal en un software profesional. Estas son canciones alegres y pubertas, que escribí cuando era un jovial adolescente de entre 15 y 18 años. Ya tiempo después me volví melancólico y vinagrillo, cosa que se ve reflejada en las canciones de los otros discos que he hecho, los cuales prometo subir mas adelante.
  
El Tracklist es el siguiente:

1. Bonito Recuerdo
2. Interesante
3. Ángel de Seda
 
¡Saludos desde el más acá!
 

Recuento de los Daños 2018

Fotografía de mi venosa mano por mi muy querida Eli

Estamos a unas horas de que se termine este año tan peculiar que he tenido. Ha sido de muchos ciclos que no tenía idea que debía cerrar y de muchas situaciones que no sabía que tendría que pasar, pero la vida no te deja en ese estado "ideal" por mucho tiempo, ni aunque quieras.
Dejé atras una relación con altibajos, un trabajo mediocre y una ciudad que me fascinaba, terminé la maestría, pero todavía a estas alturas falta que me entreguen el dichoso papelito, gajes de una democracia burócrata. Volví al lugar donde nací, me deprimí pero ahora lo disfruto, conseguí trabajo en una televisora que me recuerda que soy bueno para algo, mas no es mi pasión. No sabría decirles realmente si eso es bueno o malo, pero pues en mi caso simplemente es y ya, un detalle mas en esta vida tan peculiar que llevo. 
Hace poco falleció una muy querida amiga mía, Melissa, que si llevan el tiempo suficiente leyendo este blog la recordaran en uno de mis posts juveniles universitarios. Paso de repente para los que perdimos contacto con ella, y es que era de esas personas tan afables y carismáticas que llegué a escribirle una canción, tanto así la quise. En cuanto me avisaron me quede sin palabras y de golpe un mar de recuerdos azotaron mi mente. Para mi ella se quedo joven por siempre, en mi memoria siempre estará aquella linda chica universitaria que te ofrecía su apoyo y su amistad con una sonrisa entre esos pómulos tan bonitos que tenía. 
Esta noticia fue el broche de oro con la que cierra una veintena demasiado extrema para mi gusto, demasiadas cosas dolorosas y a la vez alegrías tan increíbles, tan agridulce ha sido esta ultima década que no le encuentro una explicación lógica. Se que no debo exasperarme, pues igual solo he vivido una treintena de años, lo que es solo un parpadeo en esta, espero yo, larga vida que me aguarda. Muy probablemente viviré experiencias todavía mas dispares, mas dolorosas y mas reconfortantes que nunca, pero eso no le quita el hecho de que ahorita todo lo que he vivido tiene y tendrá un enorme peso en mi. Pero aclaro que finalmente agradezco todo, la vida no te da exactamente lo que quieres, pero si trabajas mucho y eres bueno y agradecido con los demás, te llevará a lugares y situaciones extraordinarias, para bien y para mal. 
Para muestra de esto ultimo esta, por supuesto, mi música. Mi mayor orgullo, incluso me atrevo a decir mi legado sobre la faz de la tierra. Desde que tenía quince años llevo escribiendo y grabando canciones que reflejan todo lo que esta vida me ha dado. Desde hace unos tantos años llevo publicando esta serie de posts tratando de llevar una especie de cuenta, tanto de las canciones que llevo escritas como las que he grabado. Poco a poco esta sección anual tambien se ha convertido en un lugar para reflexionar sobre lo que aconteció durante el año. Era casi un chamaco cuando empecé a hacerlo, no creí que esto de las canciones al final tendría una parte muy importante en mi vida, al punto de definir quien soy y no solo para mi, las personas que me conocen me ven acompañado de música, lo cual me alegra mucho realmente, no soy de esos tipos que se la pasan faroleando con alguna guitarra de manera irritante, realmente soy reservado en cuanto a mis gustos y aun así que me relacionen con este arte tan bello, tan laborioso pero liberador es algo que me conforta tanto que no tengo palabras para describirlo, solo música. 
Y ahora si, pasemos a lo de siempre, a explicar una vez mas como le fue a mi pobre discografía este año. Verán, la ultima vez prometí un sencillo y tradicional disco de 10 canciones y ya. Pero con la gran ciudad y todo el despapaye que me paso en ella no pudo mas que simplemente no ser así. Hace mucho que no escribía tantas canciones, haciendo un cálculo al ahí se va durante mi estancia en el DF acabe componiendo como 20 o mas, la gran mayoría durante lo mas peludo del asunto, que fue particularmente en estos últimos 2 años. Eso y todas las pendientes a las que les quería meter una manita de gato y sacarlas al rodeo hicieron que simplemente el disco que se supone iba a tener solo una decena de rolas terminara en algún punto teniendo 18, cambiando de nombre y variando de genero muy radicalmente. Pero si bien las canciones valían la pena (tengo una carpeta de como 40 composiciones que simplemente nunca verán la luz) sentí que al final iba a ser un disco muy largo.
En mi opinión y sensación, un álbum no debe tener mas de 12 canciones ni durar mas de 45 minutos, 50 a lo mas. Y en caso de discos que quisiesen hacer un esfuerzo extra, casi casi diciendo "soy el disco largo de la discografía" no mas de 14 rolas y de 50 a 60 minutos ya exagerando, pues siento que al pasar de esos limites, tanto de música como de duración, se arruina la experiencia, pues puede llegar a ser un ejercicio muy cansado para el oyente. Creo por supuesto en que el compositor deba expresar completamente ese sentir que le da comezón en el quehacer artístico, pero debe considerar de igual forma que el arte es transmisión y comunicación, por ende, empatía. No quiero decir que se debe comprometer la calidad artística ni mucho menos, pero creo hay que considerar al otro, al espectador, que es en quien al final va a trascender nuestro arte. 
Dicho ya este chorote, finalmente del álbum antes llamado Zenit quedo un proyecto que engendro dos disco, el ahora conocido como Eigengrau que tiene 14 canciones y el que nació de las que quedaron llamado Xocolãtl, de 8 rolas sencillas y acústica, que a mas tardar terminaré en el primer trimestre del año que viene. El EP llamado Brassica finalmente quedó con 4 canciones que ya conocen pero que no habían tenido un espacio especifico donde encajar, ademas de ser de las primeras que grabé en un DAW profesional (antes usaba Cool Edit y grababa en mono con una tarjeta de sonido externa, ¡Ay que tiempos, Don Simón!). Este EP será el primero en salir en Spotify, estoy planeando comenzar, ahora si, a subir mi discografía a este y otros sitios de streaming a mas tardar desde el año que viene o el próximo 2020. Ya no me quedan excusas, iré subiendo la discografía poco a poco, aun no decido si cada 4, 6 o 12 meses pero llevará su tiempo, para que el posible escucha las consuma sin quedar abrumado por las 150 canciones o mas que pretendo grabar. Lo que si he decidido es que publicaré los álbumes con la fecha original en la que fueron grabados, incluyendo las canciones de este EP, mientras que los sencillos si tendrán la fecha en la que se irán subiendo, esto con en simple fin de promocionar mi música en la actualidad, vaya, la función ultima de lo que es un sencillo. Ya en el 2020 concluiré con lo que es mi ultimo proyecto, el llamado Kuxtal, que se divide en dos discos dobles, Sístole y Diástole. Ya están las canciones mas que definidas y solo espero a que comience el 2019 para empezar el largo, arduo y laborioso proceso de grabar 40 canciones. 
Y como siempre aquí está una vez mas el listado actualizado de mi discografía, me he quedado con el pendiente de mostrarles las portadas y demás, pero reitero, si no en el año que viene, a mas tardar en el 2020 estas muchachonas van a comenzar a navegar en los cibernéticos del internet.
  • Brassica EP
  • Katakritos 
  • Hábitus  
  • Petrichor 
  • Boanerges 
  • Sínople 
  • Thanatos 
  • Phosphenes 
  • Ferrumen 
  • Eigengrau 
  • Xocolãtl ¾
  • Sístole 2020
  • Diastole 2020
Y ya para finalizar que este año esta por acabarse, le digo y les exhorto a seguir insistiendo en una muy simple cuestión: que se vale soñar, aunque se oiga cursi, ¿Va?

Discos


Hace algunos días me preguntaba que haría si se cancelara mi cuenta de Spotify. Supuse que entraría en estrés al no poder desconectarme por un rato de la realidad entre los lares de la melodía, armonía y ritmo, que tendría que bajar nuevamente no se que tantos gigas de solamente la música que me parece indispensable y que no podría descubrir novedades y/o antigüedades de una forma rápida y fácilmente accesible, todo esto si me faltara el querido streaming.
Este efímero pero "profundo" pensamiento me hizo reflexionar en que hace unos cuantos años no hubiera pasado por mi cabeza nada de ello, pues si bien la inmensa mayoría de la música que consumí siempre fue en formato MP3, si llegué a comprar algo tan tangible como lo fueron los CDs. Estos no desaparecían al dejar de pagar algo, o al no tener internet. Estaban ahí y podían durar años si les tenias el correcto cuidado. No fueron muchos los que compré, y "compré" es un decir ya que en ese entonces, por lo menos para los primeros que tuve, no tenia poder adquisitivo y eran mis padres los que hacían la transacción.
Recuerdo que antes de mi primer CD (mío mío de mi) solía escuchar la colección de música clásica de mi padre. Tenía en su estante como 50 Cds de compositores tales como Beethoven, Bach, Mozart, Chopin, Liszt, Debussy, etc.. Me los chute toditos, recuerdo pasar las tardes después de la escuela con mi walkman skip-free (ósea que evitaba los saltos de audio aunque movieras el aparato) perdido entre no se que tantas sinfonías y movimientos musicales. Era una buena época preadolescente.
Ya después llegaría el rock y sus distorsiones agridulces. El primer CD que tuve, ahora si "mío de mi" fue, como no podría ser de otra manera, uno pirata. "Gorillaz" de Gorillaz, su primer álbum homónimo. Verán que fue la sensación entre los adolescentes y pubertos de esa época, pues sus dibujos llamaban la atención. Recuerdo que me lo compraron mis padres a diez pesos en el aquel entonces Distrito Federal y pasaba las noches y los tramos de carretera escuchándolo, pues ese viaje fue en carro, con la familia de mi padre hospedados en la casa de la familia de mi madre, visitando algunas partes de la república en el tramo. Evidentemente me trae muy buenos recuerdos ese disco y creo yo fue el origen de lo agridulce que son mis composiciones en general. Mas tarde tambien tuve de Gorillaz el "G-Sides" que escuchaba en mis primeras desveladas de verano, subiendo al techo de mi casa para ver el amanecer con "12D3" de fondo, después me iba a dormir y despertaba hasta la una de la tarde.
"1" de The Beatles fue el segundo CD que tuve, recuerdo que estábamos mi padre y yo sorprendidos de que los Beatles siguieran siendo populares y que 20 canciones cupieran en un solo CD (que tiempos caray). Tambien recuerdo que me lo compró en un Wal-Mart como a la 1 de la mañana; mi familia y Cancún en general suelen dormir hasta tarde. De igual forma tuve el "The Beatles" A.K.A el White Album el cual estaba en una barata de la Comercial Mexicana con toda la discografía de los Fab Four y "The Beatles 1967 - 1970" que me lo regalaron en algún cumpleaños. Gracias a estos discos agarré el buen gusto y no me perdí en la basura mainstream que salía por MTV, sino que me fui por los bien aventurados caminos del rock clásico, ya que después de mi fanatismo por los escarabajos siguió el de por la Reina, por Queen.
Un tío me presto durante algún tiempo los "Greatest Hits" de Queen, los tres álbumes. Recuerdo que el primero no tenía tracklist por lo que le invente los nombres a las canciones mediante lo que oía en ellas, siendo "Bicycle" la mas acertada y volándome la barda con "Bohemian Rhapsody" poniéndole "Galileo Blue". En otra barata de la Comercial Mexicana pero esta vez con la discografía de Queen (Que buenos gustos de la Comer por cierto, ¡Hubo hasta una de Pink Floyd!) me compraron el "Jazz", el cual tuve que escogerlo y dejar atras el Queen II, ya que por la portada pensaba que era la música del DVD de Greatest Hits que yo tenia. Por ese entonces yo ya empezaba a armar mi colección de música en MP3 para mi iPod, por lo que mas que escuchar esos CDs, los copiaba en mi compu y los metía al aparato.
El mismo tío que me presto los CDs de Queen me regalo "Toxicity" de System of a Down porque para el solo era ruido y mas ruido, y aunque lo contradecía en ese entonces, en el fondo le daba toda la razón. Nunca fui el típico adolescente violento y contestatario, y realmente de ese CD me gustaron los tres singles, nunca estuve frustrado con mi situación adolescente, solo melancólico. Quizá por eso no me gusto la música mainstream de mi generación y es que aunque en ese entonces estuvieran en su cumbre joyas como Radiohead o Arcade Fire, en México y sin el internet dominando el consumo musical, era difícil que llegaran a mis oídos.
Tambien tuve el "Live at Leeds" de The Who, el mejor disco en vivo de la humana humanidad pero que por su culpa tuve la idea de mezclar mi discografía con el bajo a la izquierda y la guitarra a la derecha, cosa que actualmente estoy corrigiendo. De igual manera llego a mis manos "Love" de nuevamente The Beatles, del cual amé sus mezclas e ingeniosas formas de meter diversos extractos musicales de la discografía de los Beatles entre las canciones que utilizaron para el espectáculo del Cirque du Soleil. Infortunadamente estos dos discos se los presté a un pelmaso que conocí y me los termino rayando de manera tan horrible que hasta parecía adrede. La justa realidad era que simplemente era un pelmaso y probablemente ni se dio cuenta de ello. Toxicity y 1 se los quedo un tipo que iba a la prepa conmigo, después me dijeron de su fama de ratero, ya muy tarde como para recuperar esos CDs.
"Tiempo Transcurrido" de Cafe Tacvba fue el primer disco en español que medio tuve, pues me lo presto una tía por unos días. Con ese disco me hice fan de los Tacvbos y aprendí que se puede expresar líricamente lo que uno quiera en español, ya que por esos entonces me hacia de la idea de que no, al tener únicamente como referente musical en español al Pop barato de la radio y MTV. Fueron los de Satélite los que me impulsaron a escribir en español, ya que créanlo o no, hubo un tiempo en que mis primeras canciones estaban en ingles.
"Sino" de nuevamente los Tacvbos tiene un lugar especial en mi corazón melómano. Fue el primer disco que compré yo solito, sin mis padres o algún familiar o amistad. El día que me lo compré es uno de mis recuerdos mas preciados. Estaba comenzando la universidad, tendría a lo mas 18 años, todavía faltaba un año inclusive para que existiera este blog. Había dejado Cancún y recién comenzaba a vivir solo en la ciudad de Mérida. Me invadía por esos días una melancolía horrible, apenas estaba haciendo amistades por lo que no tenia con quien compartir mis cuestiones, me sentía solo y medio deprimido. Pero lo hacia por una buena causa, pues ese paso, el de vivir solo, definiría mi futuro acontecer: el estar de errante en busca de algo que aun el día de hoy no se donde esta. En cuanto me enteré cuando saldría el nuevo disco de Cafe Tacvba no lo dude ni un segundo, lo compraría si o si, nada de descargarlo o de pedirlo prestado, quería tenerlo para mi y solo para mi. El día que salió aparté todo de mi mente y de mis planes, terminando la universidad sin decirle a nadie tome el camión hacia el centro y de ahí el que iba hacía la Gran Plaza, que era en ese entonces el único lugar con un MixUp. Recuerdo llegar a la tienda, verlo ahí, brillante en el estante, comprarlo, sentarme un rato en la plaza que se encontraba vacía, abrirlo y ver el artwork del disco, que era un folleto doblado en cuatro, nada de letras, solo un dibujo. En mi memoria se quedará para siempre esa imagen de mi regresando a mi casa, con el disco en las manos, en la parte de atrás del camión, ya haciéndose de noche, con los Kau chillando entre las hojas de los flamboyanes*.  Esté fue el CD que mas escuché, pues mas tarde estuvo casi permanentemente en el estéreo de mi primer coche, un Sentra antiguo, acompañándome en mis primero años de universidad, hasta que se lo regalé a un primo al que le prestaba mi carro y que le agarro gusto al disco.
Realmente quisé comprar el In Raimbows de Radiohead pero no pude, porque no tenia tarjeta de crédito y aunque podías pagar literalmente nada por el, tenias que ingresar alguna tarjeta, cosa que mi padre no quizo, así que lo tuve que descargar de Rapidshare. Según yo para compensar eso, al año siguiente me compré "The Best Of" de Radiohead, sin saber sobre todo el pleito que hubo con EMI, antes que esta desapareciera. Para ese entonces ya había descargado su discografía, pero escucharlos en el coche, a todo volumen y con los bajos a todo lo que da fue la gloria. Ademas "Pyramid Song", una de mis canciones favoritas, sonaba en todo su esplendor, ya que yo la había descargado sin saber en una versión a 96 kbps, imaginen mi sorpresa al escucharla por primera vez como debía de escucharse. Ese disco me lo robaron en un campamento cristiano, donde casi me vuelan tambien mi iPod. Lo malora crece en todos lados, por si preguntaban.
Radiohead y Cafe Tacvba fue lo ultimo que compre en CDs, ya que por ese entonces iTunes estaba en su apogeo y por lo tanto tambien la piratería, por lo que podías descargar gratis de sitios como Mediafire o Megaupload la discografía entera y en buena calidad de audio de cualquier artista. Yo, como melómano mañoso que soy, descargué hasta lo que no, pero sentía cierta culpa por los artistas que no recibirían mi dinero, siendo yo un aspirante a vivir de ello, de la música, por lo que en cuanto tuve mi primer empleo y por ende mis primeras ganancias, me dispuse a comprar lo que había descargado. Infortunadamente solo me dispuse, ya que gasté mas en aparatos e instrumentos musicales y DVDs que en CDs, que por aquel entonces ya estaban de salida. Tanto, que estaban ya de oferta, por lo que aproveche y añadí a mi minúscula colección de CDs el "Ok Computer" y el "Kid A" de Radiohead, para mi sus mejores álbumes. Nuevamente, escuchar esas canciones en el auto, con las bocinas a todo lo que da fue una experiencia maravillosa. Decidí regalarle a la que en aquel entonces era mi pareja el Kid A, ya que me había comentado que alguna vez lo escuchó y le gustó, mientras que yo me quedé con el OK Computer. Ambos eran ediciones creo yo ya de barata, pues venían en una cuja verde y sin extras, como por ejemplo el folleto escondido de Kid A.
Ya por ultimo tuve el "Re" de Cafe Tacvba, ya que según yo quería, si bien ya no comprar todo lo que había descargado ilegalmente, comenzar a armar una colección de los mejores álbumes de los artistas que me gustaban, cosa que jamas concreté. Lo que si es que ademas de por supuesto la música, me encantó el folleto que traía, tan variado y colorido como las canciones del disco. Cuando lo compré no tenia idea de que probablemente sería el último CD que adquiriría en mi vida. Ya después haría mi cuenta de iTunes y al final sucumbiría satisfactoriamente ante lo seductor del streaming de Spotify.
Cada CD que mencioné tuvo su lugar en un punto especifico de mi vida, al escucharlos ahora por streaming me llevan a un pasado que ya no es pero a la vez me hacen consciente de un presente que solo me puede recordar una verdad: Que los tiempos cambian, y literalmente las cosas tambien. Pero que lo bueno sigue y seguirá en insospechadas formas de ser.

*Nota: Kau= Un ave negra, parecida al cuervo, pero en chiquito, llamado Zanate en otras regiones del continente.
Flamboyán = Árbol de flores rojas oriundo de Madagascar pero abundante en la península de Yucatán.

Recuento de los Daños 2017

Y Seguimos Insistiendo
Amm... ¡Hola! Se que hace mucho que no escribo por aquí, pero es que este ultimo año fue muy, muy, MUY difícil, tanto en lo personal como en lo escolar, como en lo laboral, por lo que mi de por si complicada vida se vio aun mas alterada de lo normal. Pero pues el polvo ya se asentó (creo...) y todo lo que quedo fue, por su puesto, la música. Mas no crean que me la dejo fácil la muy estimada Euterpe, la maestría en Diseño de Audio casi me vuelve loco aunque debo admitir que me enseño nuevos caminos y profundidades musicales y encima cuestiones personales muy delicadas me hicieron casi abandonar al mas bello arte. Asumí brevemente que era por la música que ciertos infortunios ocurrieron, cosas totalmente errónea, pero que uno en su hora mas oscura fácilmente puede creer. Ahora solo queda el polvo de una vida anterior, viviendo en lo que quedo de la civilización en la postguerra. Ya hablaré mas sobre ello en otro post, pues lo que quiero recalcar es lo que quedo después de la tempestad.
Pasada la tormenta, me dedique a reestructurar ciertos pedazos de mi vida anterior, incluyendo conseguir una guitarra como la que me robaron hace un par de años. Tenerla en mis manos nuevamente me hizo recordar tantas sensaciones, que termino por reafirmar una verdad: No soy sin la música, por lo que decidí continuar con mi larga travesía discográfica, no sin antes corregir ciertos asuntos.
En el post del año pasado había definido según yo los nombres y cantidad de mis discos. Había comentado de un tal Exordio que tendría a lo mas 8 canciones. Por supuesto, no mantuve para nada esa premisa y ahora aquel disco se llama Zenit, el cual contiene 10 temas basados principalmente en la guitarra eléctrica; en algun alocado momento habia hasta 20 canciones en este disco, pero la cordura me gano y finalmente quedo en un numero decente. Al fin el siempre cambiante Lutëm, Letüm, Argyros o que se yo, encontró su nombre definitivo, o mas bien, al anexar dos canciones (Para Los Que Mas Amé y Anhedonia, ambas del año del caldo) se transformo en su forma definitiva: Thanatos, el cual como su nombre lo evidencia, trata de la muerte tanto física como espiritual, social, etc... Ya no mas Malaquita, ahora solo Sínople y el aun TBA Kokoro se pasa a llamar Kuxtal, vida en maya. Eso si, aun sigue la historia sobre crecimiento personal, la búsqueda de identidad y la conciliación de los anhelos con las realidades y sobre todo va a seguir siendo la brutal labor de grabar 30 canciones, 15 por disco, ya que es un álbum doble. Ya para rematar, tenia la espinilla de no saber donde meter 8 canciones que aunque ya había grabado desde hace tiempo, no quedaban en mi discografía pretendida. Finalmente las coloque juntas en un EP llamado Brassica, pues comparten cierto origen similar y sonido particular, ademas de que todas se terminaron en este año y, como dato, ese era el titulo pretendido de mi primer disco hace un millón de años. 
Sobre Anamnesis, el disco recopilatorio de las canciones mas gustadas, solo me queda decir que se le siguen agregando canciones, para que al final de mi cometido, que creo sucederá en el 2020, sea digno representante del sonido agridulce de mi discografía. 
Ya para finalizar les dejo la lista de mis discos, tanto los que ya son como los que han de venir, espero por lo menos para el próximo "Recuento de los daños" poder mostrarles las portadas y la lista de canciones de cada uno... me quedo con el pendiente....

  • Hábitus  
  • Katakritos 
  • Petrichor 
  • Boanerges 
  • Sínople 
  • Thanatos 
  • Phosphenes 
  • Ferrumen 
  • Brassica EP 
  • Zenit ½
  • Kuxtal ???
Y pues ya sin mas que decir a excepción de lo de siempre:
Se Vale Soñar, manos...