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Kharthes II: Biografía de contrastes (hasta este momento)

Para ti, querido propio:

Nací un 10 de febrero, aunque por un error humano y burocrático oficialmente mi cumpleaños es el 20 de febrero. Considerando la fecha de mi nacimiento se supone soy de los 80’s y sin embargo los 90’s serán por siempre mi infancia, aquella en la que Cancún, mi lugar de origen, era una pequeña ciudad soleada y tranquila a las orillas del mar, antes de que la corrupción, los narcos y los springbreakers vinieran a cambiarlo todo.
 De niño quería ser paleontólogo y perderme en el desierto, buscando huesos de algún ser muerto hace demasiado tiempo, hasta que un día se me ocurrió hacer un acorde en la vieja guitarra arrumbada en el closet de mi antiguo hogar. Desde entonces la música y sus vibraciones se me metieron hasta el tuétano. Iba a estudiarla, a comprenderla desde sus fundamentos y desarrollar mi vida para ella, pero se atravesó la carrera de Comunicación Social y ya no fui músico por definición académica.
Tuve que salir de mi casa y mudarme a Mérida por unos largos 8 años, de los cuales hay cosas que no recuerdo y otras que no quiero recordar. Me metí a la universidad pensando que la prioridad de mi vida laboral iban a ser los medios audiovisuales, mas mi pasión termino convirtiendo los conocimientos que adquirí en solamente herramientas para sobrevivir, pues fue finalmente el sonido el que me convenció, la música en particular, el audio en lo general, por lo que acorde a ello decidí estudiar la maestría en Diseño de Audio. Una vez mas, me cambié de lugar para radicar en la Ciudad de México, que cuando llegue todavía era el Distrito Federal.
Si bien me encontraba en el estado ideal nuevamente la contradicción de mi destino hizo que me deconstruyera en la ciudad que mas me gustó, dejando atras todo lo que otrora valoraba con todo mi ser y una vez mas, cual hijo prodigo, me encuentro en las vísperas de mi retorno hacia el caribe.
Como verán mi vida esta definida por los constantes cambios y la inestabilidad. Afortunadamente ello no sucede con mi música, pues aunque se encuentra en evolución desde mis púberes 15 años, se ha mantenido constante, a pesar del tiempo, las circunstancias y las muchas personas que han estado yendo y viniendo durante estos 6 lustros de mi existencia.

Granizada en el D.F.


Algo así esperaba aquel día que escribí esta entrada

No nevó, fue granizada, pero me mantuvo contento. Era un día caluroso en esta etapa godín que ultimadamente me ha dejado sin motivación. El tedio de la repetición y el hastío estaban ahí, como de costumbre. ¿Que me hace continuar en este ciclo poco creativo? La burocracia, el papeleo, los tramites necesarios para cierto asunto pendiente por lo que, una vez mas, debo acudir a la mas privilegiada de mis virtudes: la paciencia.
Aquel día caluroso, empero, se torno oscuro poco a poco, sin que se notase en la oficina hasta que ya era demasiado obvio. Las gotas comenzaron a caer, dando el tempo a la cadencia de la lluvia, lo cual puede llegar a ser atroz, ya que, debido al deficiente servicio del transporte publico y a la sobre población en esta ciudad y su zona metropolitana, se vuelve un caos retornar al hogar. Suerte y ventaja la mía, que vivo tan cerca del trabajo que me puedo dar el lujo contemporáneo de caminar de ida y vuelta.

El sonido del chubasco acrecentaba a medida que pasaba el tiempo, hasta volverse un ensordecedor ruido blanco. Algunos se asomaron a la ventana y dieron a conocer que estaba granizando, como nunca antes había visto en mi vida. Detuvimos las godinezcas actividades y nos asomamos a la ventana. El semibaldio, semifabela que adorna nuestra vista exterior se había embellecido por una capa blanca de granizo, que bien asemejaba a la nieve, aun cuando su consistencia era semejante al hielo que ponen en la sección de pescadería de cualquier supermercado.


Después pudimos ver la avenida principal frente a la oficina, como cubierta de nieve, semejante al plano general de cualquier película hollywoodense decembrina. Ahi estábamos todos, entusiasmados tomando fotos ante tan particular evento. Ya por ultimo subimos a la terraza que estaba cubierta de granizo y cuyo pasto artificial hacia un contraste visualmente estético. Nos tomamos fotografías sosteniendo el granizo. Estuve contento, tanto que hasta me lo decían. Supongo que no sucede a menudo en la oficina, pues normalmente me transporto a mundos interestelares mediante el poder de unos buenos audífonos y el streaming. Fue un buen día.

Cogniciones III

Esta ciudad nunca duerme, no descansa y es muy sentimental. Alcanzo a observar, desde el punto de vista ajeno, como la gente camina entre sus calles sin motivación, con la única certeza de que este viaje nunca terminará, pues se trata de un loop infinito que lentamente se desgasta en los adentros del caos ordenado de este lugar. Y a pesar de todo me fascina vivir aquí. 

Algunas veces es correcto renunciar a ciertas cuestiones, sobre todo si te obligan a ser o hacer cosas que realmente, muy en el fondo, sabes que no quieres o no te interesan. A pesar de las promesas y los anhelos, hay que fríamente conectar la realidad con los pensamientos y darse cuenta de lo inútil del esfuerzo. Es cierto, da miedo y muchas veces trae consecuencias, pero es mejor vivir que solamente estar fingiendo.

 Agradezco nuevamente a la fidelidad por manifestarse de distintas formas, ya sea por medio de la gente a la que estimo y con las que se que puedo contar en todo momento; por medio de los ideales y las promesas eternas; y, por medio de la música, aquella musa que por mas que insista no me deja y me encuentra inclusive en nuevas y sorprendentes formas. Agradezco a la fidelidad de manera particular por mantenerme fiel a mi persona, sin traicionarme o deformarme en algo indeseado. Se que uno cambia con el tiempo, a veces a conciencia, otras veces sin notarlo. No se que sucederá en el acontecer de esta vida que tanto divaga, pero me asegurare de disfrutarlo y sobre todo, mantenerme fiel conmigo mismo, con el de siempre. 

A pesar de mi corto tiempo en esta tierra, algo me dice que los tiempos se están volviendo cada vez mas turbulentos, inclusive siniestros. Ya no es concebible manejar esa burda óptica del bien y el mal, sino que el panorama se convierte poco a poco en un nauseabundo manchón gris. No creo en las falsas esperanzas ni en el optimismo desenfrenado, se que lo que viene afectara las formas y el que hacer de manera drástica. ¿Como afrontarlo? Realmente no tengo idea, podría adornar estas líneas  con palabras glamorosas y frases trascendentales pero el porvenir solo me inspira una cosa: a vivirlo, sin mas, ni menos. Sigamos caminando, sigamos respirando.

El único que parece adaptarse a estos tiempo tan modernos es el gato, pues hasta deseos de superarse tiene, aprendiendo de mi padre las labores domesticas. Aparentemente le ha dado por ser gato electricista y convertirse en un ser de bien en esta sociedad tan convulsionante. Chido por el...




Zarigüeyas


Yo al morbosear unos tacos al pastor
  • Hace mucho tiempo, incluso antes de que yo naciera, mis padres eran jóvenes, como todos alguna vez en esta vida. Cuando recién llegaron a Cancún, allá por finales de los 80's no tenían donde quedarse, por lo que unos tíos les ofrecieron hospedaje. Por esas épocas la ciudad todavía tenia zonas vírgenes, con áreas verdes inmaculadas y toda la cosa, incluyendo animales. Cierto día, una tía en aquella casa donde vivían mis papas comenzó a gritar desesperadamente, para susto de mi madre, que fue corriendo a ver que ocurría. Mi tía exclamaba "¡Una rata, una rata!" mientras se trepaba a una silla. Mi progenitora estaba por hacer lo mismo cuando mi tía agrego: "¡Y es lesbiana!". Al oír lo extraño de la situación, mi madre fue a inspeccionar la identidad del animal que se había metido a la casa. Resulto ser una zarigüeya albina, nada de roedores homosexuales, solo una confusión lingüística.
  • Cuando vivía en Mérida, a veces en las madrugadas solitarias de angustia y melancolía me asomaba al balcón que daba a la calle para pasar el rato. Ahí podía observar a los 20 gatos de la vecina de frente hacer su ronda y rodar por el asfalto durante la tranquilidad de la alborada. Cierta noche, mientras los observaba, note como de pronto se quedaron viendo a la oscuridad y salieron corriendo espantados. Yo, desde la seguridad del balcón, me preguntaba que seria la horrible criatura que habría hecho correr despavoridos a tanto gato, tal vez una serpiente o algo con muchos dientes. De las sombras se asomo un tlacuache tan rechoncho como solo el mismo y mas grande que los desnutridos felinos. Su caminar era semejante al de un gordito zampado, mientras cruzaba tranquilamente la acera, seguramente feliz de la vida ante la serenidad del asunto. 
  • Lamentable fue lo que tuvo que pasar el ahora famoso tlacuache de Oaxaca, que resulto ser de Yucatán. Cuando muchos afirmaban que al animal en desgracia lo utilizaron como proyectil de guerra durante los acontecimientos recientes en Nochixtlán, resulto ser un asunto aun mas frívolo, si cabe decirlo. Kots Kaal pato es el nombre de una imbécil tradición de cierta zona del Mayab donde la gente se reúne básicamente para destripar a golpes y jaloneos a varios animales, incluyendo la fallecida zarigüeya, cuya muerte tuvo el infortunio de convertirse en el objeto de confusiones y memes
  • Afortunadamente donde hay muerte también hay vida pues se dio un acontecimiento insólito e inclusive internacional por estos lares. Insólito pues en la estación Centro Médico del metro de la Ciudad de México un tlacuache dio a luz a seis crías, internacional porque según informa el sistema de transporte es la primera vez que sucede esto en algún metro de este mundo. Actualmente la bautizada "Cuca" y sus cuquitos residen en la Reserva Ecologica de Cuemanco, al sur de la ciudad.
Queda claro que uno de los ingredientes principales para el entrañable surrealismo Mexicano son los tlacuaches, zarigüeyas, zorros como les dicen en Yucatán o como se les antoje nombrarlos, total, ellos son indiferentes a esas cuestiones mundanas.

Cogniciones II


Soy resultado de tantos años de distracción y concentración, ademas de las circunstancias. Nací en el Caribe, crecí en el Mayab y ahora estoy en la Gran Tenochtitlán, la pregunta sería:
¿Como y en donde voy a terminar?


A pesar del cósmico devenir de este volátil viaje que es la vida, la música fue, es y será mi acompañante eterna, aquella aferrada a mi sentir y pensamiento. Me alegro mucho por ello.


Me falta tanto por aprender que me desespero, quisiera saber todo de una buena vez y dejar a un lado el entremés de la inexperiencia. Lo malo es que ni siquiera se que es lo que me falta conocer; lo bueno, que me queda el consuelo del infinito aprendizaje.


Agradezco enormemente a los pocos pero necesarios personajes que de algún modo me acompañan en este andar de los años, independientemente de la distancia espacial y temporal. Creanme, mantienen mi cordura integra.


Ahora misma existe una competencia entre el gato y yo de quien se adapta mejor a las circunstancias que nos rodean. Como pueden ver, el ya se amoldo... yo por ahí voy...

Sudando en el D.F.


Me tuve que mudar de cuarto por causas de tan mal gusto como música banda a las 4 de la mañana y basura con olor a cerveza que no bebo. Uno que tiene dos trabajos y encima estudia no puede dejarse convencer por justificaciones tan estúpidas como "Solo así nos desahogamos" o "Es que nos estamos adaptando". ¿Entenderán estas personas la frase el respeto al derecho ajeno es la paz? ¿Acaso su embarnecido ego y su mediocre auto compasión no les deja siquiera tener noción del otro? Sé que la respuesta a ambas incógnita es que no, supongo por eso le pedí a la casera un cambio de cuarto. No soy nadie para meterme en los asuntos administrativos y de trato hacia sus inquilinos, por lo que no pedí la cabeza de aquellos crápulas, además de que el asunto no iba por ahí, no era de ganar o perder la discusión, sino se trataba de poder dormir, así de simple. 
Ahora vivo en un cuarto un tanto más grande, limpio y sobre todo tranquilo. Tiene un tragaluz que me encanta (jamás había vivido en un lugar con uno), un tubo industrial con aluminio con pliegos que atraviesa parte del  techo y una especie de ventilador. Este último es el que más me generó duda e interés, pues en primera está adaptado de tal forma que se prende con un interruptor de pared y en segunda que funciona al revés de cómo lo haría un ventilador "normal": en vez de sacar aire, lo absorbe y expulsa para afuera del cuarto. ¿Con todo y eso el ventilador cumple su cometido? Increíblemente si, porque hace que el aire del interior circule y se refresque de inmediato. 
La intriga consecuente era el porque alguien necesitaría un ventilador en esta ciudad normalmente fría. La respuesta la encontré al segundo día, al sudar por las noches, claro está no como en las tierras del Mayab, pero si llega a espantar el sueño por lo que el ventilador inverso es un muy útil aditivo a este cuarto que estoy disfrutando. ¿Porque sudo en el D.F.? Fácil, porque es primavera y porque mi esquelético cuerpo ya se adaptó a estos lares, con sus montañas psicodélicas, edificios catatónicos  y smog sabor urbanidad.

Ollero


Estaba yo con unos familiares cuando me llamaron por teléfono, de una empresa tal para una entrevista de trabajo. Yo me emocione por supuesto, en esas fechas estaba en mi imposible búsqueda de empleo, y habiendo mandado mi currículo a todos lados, no me acordaba de todos los lugares, menos del que me hablaron. Pero no importaba, trabajo es trabajo. De todos modos, debía ser para algún oficio con el que estuviera relacionado ya que eso es lo que había puesto en mi currículo.
Un detalle era que el lugar de la entrevista se encontraba hasta Ciudad Satélite, al norte del ex-distrito, a dos horas y media de donde vivo, por lo que me prepare para la travesía. Bien desayunado, aseado y trajeado emprendí el largo viaje, deseándome suerte a mi mismo y observando a detalle el camino.
El lugar donde iba a ser la entrevista era muy estético, bonito inclusive. Un conjunto de oficinas pero dentro de un edificio elegante, con piso de piedra fina y madera en la pared. Todos bien vestidos, por supuesto. La cosa me empezó a oler extraña al ver a un montón de gente de mi edad, también bien trajeados y algunos señores, todos esperando por una entrevista. La particularidad de mi carrera es que la mayoría de las veces al ofrecerte empleo te entrevistan después de descartar a la mayoría de los candidatos, no al revés como parecía ser este caso. Inclusive algunos parecían tener a alguien conocido en la empresa, cosa que me hizo sospechar aun mas.
Después de esperar una hora, finalmente me toco el turno de ser entrevistado. La oficina del licenciado x era lujosa, llena de ornamentos finos y madera, con un escritorio que ocupaba la mitad del cuarto. Me preguntó lo que siempre se pregunta: que estudie, donde, experiencia de trabajo y ocupación actual. Todo normal y tranquilo hasta que salieron en la conversación dos preguntas que encendieron mas mi alarma instintiva: ¿Quieres estabilidad o crecimiento? y ¿Te gustaría aprender algo mas? A la primera conteste que las dos, porque me salió del alma decirlo y la segunda dije que si, pues si hay algo que me gusta es el conocimiento.
Fue ahí cuando salió el peine, y con piojos rechonchos. Resulta que la empresa se dedicaba a vender ollas por catalogo, no se si les sonara una marca con un león en su logo, pues esa era, y me ofrecían un sueldo bastante alto. Yo, confiado, accedí a permanecer mas tiempo para una platica que iban a ofrecer en el sótano. Se que suena peligroso eso ultimo, pero iba acompañado de prácticamente todos los que fueron a la entrevista, por lo que al menos en el peor de los casos moriría acompañado.
Ya en el lugar, nos sentaron en mesas como en la escuela y nos hicieron apuntar nuestros nombres en unas hojas que teníamos enfrente de nosotros. Después nos presentaron el producto, las ollas. Nos explicaron como estaba la jugada: Teníamos que vender las ollas por teléfono a cierta cantidad de personas y lograr que un representante de la empresa fuera hasta sus casas para que se nos pagara la cantidad prometida de dinero, si no la cantidad bajaba hasta la clasificación pauperrima, que era el sueldo base. Pude haberme parado en ese instante y salir corriendo del lugar, como nos ofrecían a cada rato, pero me ganaron las ganas de saber como iba a continuar toda la cuestión.
Después nos mostraron el producto, las ollas, que para ser sinceros se veían buenas. Quien nos mostraba la mercancía se dispuso a hervir verduras y pollos para que fuésemos testigo de la calidad con la que se cocinaba en las ollas, y mientras nos pusieron un video con Andrea Legarreta pre-crisis por su comentario del dólar. Nos pidieron que pusiéramos mucha atención, pues algo habría mas adelante. Terminado el video, nos dieron a probar la comida hervida. El pollo sabia bien, ademas hacia hambre. El merolico ese me preguntó si las verduras estaban bien hechas y con buen sabor, la verdad es que estaban tiesas, pero para evitar una masacre en ese instante, pues estábamos rodeados como por 10 personas que parecían guaruras, preferí decir que si.
Después vino el momento por el que nos pidieron memorizar el video de la Legarreta, teníamos que presentar las ollas como si las estuviéramos vendiendo en un lapso de dos minutos. Hubo quienes se tartamudearon y se achicopalaron en el intento, otros que se ve tenían cátedra en ventas. Yo, como soy un payaso, saque la casta casi casi como si estuviera actuando en un sketch de esos que hacia en los campamentos cuando era adolescente. El licenciado x estaba en la parte trasera del sótano, inflado como pavo real del orgullo que sentía por mi despliegue de dotes vendedoras. En la misma hoja donde hablamos puesto nuestros nombres nos pidieron poner al menos diez nombres de personas a quienes les venderíamos las ollas y sabríamos que aceptarían por lo menos la llamada, yo como paranoico por excelencia que soy puse a las personas mas ficticias que pude haber imaginado en ese instante. Por ultimo un sujeto con un traje azul rey, que aparentemente era el mero mero del lugar, nos presumió los viajes y reuniones en lugares exóticos que podíamos ganar por nuestros méritos al vender ollas. El tipo se veía con jeta de haber fracasado en la vida, sospechando de todo a su alrededor, con una mirada nerviosa y actitud de "ya estoy aquí, ni pex..."
Terminada la reunión nos pidieron a cada uno salir e ir con quien nos entrevistó. Al encontrarme con el licenciado x me pidió de favor que me quedara un rato mas, junto a unos 6 mas que aun no se habían ido. A los que quedaban nos pasaron nuevamente al sótano y nos explicaron que la razón por la cual nos quedábamos era que habíamos respondido crecimiento en la pregunta formulada en la entrevista de hace rato aunque según yo había respondido ambas. Nos pidieron de nueva cuenta que si no estábamos dispuestos a seguir por favor nos retiráramos, para no hacerles perder el tiempo, pero mi instinto de periodista y chismoso me hizo no desertar y llegar hasta el fondo del asunto. El que mas parecía guarura de todos los que parecían guaruras  nos pidió que anotáramos el teléfono y la dirección de las personas que habíamos puesto anteriormente en la hoja por lo cual se me saltaron los ojos de los nervios, pero logré enderezarme e inventar dígitos a lo bestia. Después nos pidieron que para el día siguiente lleváramos una identificación y un comprobante de domicilio, pues firmaríamos el contrato y empezaríamos a laborar de inmediato.
Al día siguiente me levante, me bañe, salí rumbo a tren suburbano para verme con mi amiga La Llama y bloqueé el numero celular de los olleros, para jamas volver a saber de ellos en mi vida. ¿Por  que no acepte el empleo? Ademas de tener que ir hasta Satélite y gastarme el mísero sueldo que ofrecían, por observación y deducción comprendí que era un sistema pirámide, ademas, como mencione anteriormente, los que ya trabajaban allí seguramente traían a mas personas para que les dieran una comisión por nuevos reclutamientos. Osease que probablemente tenían que tener una constante en ese aspecto para tener algunas monedas mas, y mantener la chamba, claro. Y pues también porque no nací para ser ollero, pero fue didáctico saber como estaba la cosa.

Nieve en el D.F.

La ultima vez que nevó en el D.F. ni mi madre había nacido, creo... le preguntare....

Estaba yo muy campante en mis asuntos cuando leo con esmero en las noticias que iba a caer nieve en el D.F. Me alegre considerablemente porque, les confieso, como nací en lo que llamamos el fin del mundo, osease la peninsula de Yucatán, en mi vida he visto nieve. Lo mas cercano fue, y no es broma, la nieve atascada en el guardalodo de un autobus ya hace algunos ayeres en un viaje a europa que tuve la fortuna de vivir. 
Pasaron las horas del día de hoy y...


...nada, pura y simple lluvia. Eso si, volvio el frio y bien sabroso.


Dicen que cayo aguanieve en la marquesa, a unos tantos kilometros de aca. Osease que cayo nieve a medio formar, nieve region cuatro. Creo que alguno medios deberian dejar a un lado la especulacion, no es la bolsa de valores, son las noticias. Sopitas y Lopez Doriga, para ser mas exactos, ilustres ejemplos del periodismo (lease con sarcasmo, por favor).
¿Y mientras tanto? Pues seguimos insistiendo, en esta vida que ni nieve puede darnos. Ni de limon.

Cogniciones I


Uno no se da cuenta de lo diminutas que han sido todas sus acciones hasta que se ve rodeado por la enormidad y sus consecuentes detalles sobrepuestos


Ese miedo horrible de estar solo entre tanta gente y corazones se vuelve un mito al apreciar de cerca todos los matices de la sociedad


La nostalgia no significa debilidad o torpeza sino simplemente apego hacia un momento de calidad humanidad


Se acopla uno a nuevas circunstancias y sensaciones que quizá, en algún futuro no muy lejano, remitan a tiempos que se romantizarán pero que se disfrutaron al fin y al cabo


Me asombran las cualidades felinas, sobre todo las de adaptación. Por mas ineptos que parezcan, si se lo propusieran, gobernarían bajo una dictadura militar de aquí hasta las Antillas

19/09/1985

Para que vean lo que si es un dia historico los desgraciados de IMX (lo pongo en siglass para que no me contesten con un comercial como en antepenultima entrada). Prometo escribir un mejor articulo en el trigesimo aniversario del acontecimiento. Con todo respeto para lo acontecido aquel dia, un ejercicio imaginario de como paso, pues aun no habia nacido.

Pensar que un dia como ayer hace 25 años, en la capital, aquella ciudad de contrastes y enormidades que tanto me fascina, todo, o casi todo para no generalizar, era caos. Un horrible caos. La republica se paralizo al despertar una mañana y notar que un ambiente tenso y gris, muy aparte del smog, cubria la Ciudad de Mexico. Escombros donde no debian estar, gente diambulando sin sentido, algunos llorando, otros sangrando, otros las dos cosas. Apenas hace un minuto habia caido algo enorme. No se sabia que era, porque sencillamente no se veia, el polvo no se habia asentado. Solo un minuto habia pasado de la sacudida que levanto a muchos, que asusto a otros tantos y que silencio a muchos mas. Habia mucha confusion, pues este tipo de cosas, que vemos tan lejanas, nos paralizan al momento de vivirlas. Comenzo entonces el coro de voces, anonimas todas, preguntando por alguien, por algun conocido, nombres se escuchaban por la ciudad. Nombres en castellano, todos ellos tan familiares como para rogar que no fuesen de quienes se esperaba estuvieran bien. Pronto, muy enseguida, comenzo el llanto histerico , mientras se escuchaban caer trozos de roca, de diferente tamaño, muy frecuentemente tiradas por aquellos que se movian y salian de entre los escombros.
Asentado el polvo lo primero que se noto fue que el cielo otra vez estaba en su lugar, aquel tapado por los edificios que ya no estaban. Y un poco mas abajo, los edificios, o lo que quedaba de ellos, ante el asombro de los que miraban, un hotel de diez pisos convertido en una pila de piedras de no mas de diez metros. Todo el color se habia vuelto gris, un gris sucio impregnado en las paredes, embarrado en cada espacio de los edificios, rotos o no. El polvo se entremezclo con el aire, mientras que la tierra se trago lo que tenia encima. La gente comenzo entonces a buscar entre los escombros, despues de encontrar a quienes pertenecian a su gente, o por desgracia, motivados por la desaparicion de los mismos. Con la propias manos, llenas de polvo y sangre, la gente comenzo a escarbar entre las piedras, buscando alguna señal de vida, alguna esperanza. Los muebles y el televisor pasaron a menos, lo que se suplicaban encontrar era a aquel cuya sonrisa se habia visto el dia anterior, en la cena de siempre, con los aromas agridulces y las voces que dan confanza. No muchos se reencontraron.
En las calles los coches aparcados llenos de tierra gris mezclaban la ficcion con la realidad, a lado de enormes pilas de revoltijos, de los que antes eran fierros organizados, para aclarar, edificios con vida. No se podia pasar entre ellos, pues su altura se habia ladeado, haciendolos lucir raros, fuera de lugar y sobre todo imponentes, amenazadores, aun sin tomar en cuenta lo que significaban. Y es que lo que significaban era muerte, en todas sus formas. Las campanas repicaban mientras los que se quedaron en los edificios no tuvieron tiempo de un ultimo suspiro. Las paredes les cayeron encima y se mezclaron entre los excombros. Los edificios de siempre, donde vivia el familiar o el amigo, donde se solia pasar por las tardes, al que la vista se habia acostubrado, ya no existia, solo piedras y fierros retorcidos. Solo eso, recuerdos que quedaron derrumbados.
No se podia hacer nada, solo lamentarse y ver como pasaba el tiempo, entre los escombros, temiendo siempre lo peor, cada quien en su conciencia. La ayuda oficial nunca vino, como siempre, el que estaba en ese entonces al frente, como en todos lados, apenas y balbuceo tres palabras. Pues el terremoto fue impactante, lo que acababa de acontecer era, sobretodo, increible. No respeto clases sociales, hoteles de lujo y empresas adineradas se vinieron abajo, multifamiliares y chozas de igual forma. La naturaleza no distingue, es mas cruel que el hombre.
Y la crueldad del mismo hombre quedo sepultada en las ruinas, pues con las manos de cobre la gente comenzo a escarbar, a autoorganizarse sin preguntarle a nadie, solo por ayudar, sin slogan u otras intenciones.
Continuara..